Hernán Charosky, el nuevo titular de la ONG Poder Ciudadano, pone a la pobreza como prioridad en su agenda. Dice que la falta de transparencia impacta directamente sobre el hambre. “Tenemos que ladrar como perro fiero”.
El siguiente reportaje comenzó con una declaración sobre la felicidad, pronunciada por el flamante director de una ONG Poder Ciudadano, que habitualmente se dedica a cuestiones ligadas a la política. Hernán Charosky, argentino, casado, padre de dos hijos, dijo: “Si entendemos la felicidad de la gente como el desarrollo de sus potencialidades, en un contexto de crecimiento de la pobreza y la vulnerabilidad, se vuelve fundamental trabajar para que todos recuperen la posibilidad de acceder a una vida mejor”.
Quizás adrede, quizás no, el nuevo director de la organización que desde 1989 trabaja por una mayor transparencia institucional, acercó esas luchas a la idea de plenitud que persigue a diario el común de la gente. Una buena ocasión para preguntar por fuera de la coyuntura. O el pie adecuado para recordar que ese pedido de informes acerca del reparto discrecional de planes sociales o de pauta oficial a medios amigos del poder está orientado, en definitiva, a hacer más feliz la vida de los ciudadanos.
¿ES ASÍ?
Poder Ciudadano siempre tuvo que ver con el fortalecimiento de las instituciones, y eso tiene que ver con la felicidad en dos sentidos. Uno es básico: sin acceso a los bienes sociales, sin justicia, con desvíos de fondos, la gente será más infeliz. Si no te garantizan un grado mínimo de civilización, no vas a poder desarrollarte. Y todo eso produce enojo y crispación.
¿Y EN QUÉ OTRO SENTIDO?
Aristóteles decía que la felicidad de las personas es el desarrollo de sus potencialidades. Si vos no podés desarrollarte como ciudadano, si no podés ejercer tu derecho, dar tu opinión, controlar el uso de la cosa pública, también vas a ser un infeliz. Hubo personas en los 80 que decían: ‘Bueno, con Pinochet no podías expresar tus opiniones, pero había libertad de mercado’. Y no es así porque si vos no podés hacer pesar tu capacidad de incidir en los asuntos públicos, estás limitado: tu potencial no se puede desarrollar.
¿LA GENTE ES CONSCIENTE DE QUE ESE ACTO DE CORRUPCIÓN O ESE DINERO NO DECLARADO O ESOS FONDOS DE LOS QUE NADIE SABE LE HACEN LA VIDA MÁS INFELIZ?
Más de lo que uno se imagina. La demanda es fuerte.
SI ES ASÍ, ENTONCES, FALTAN CANALES PARA CONDUCIR ESA DEMANDA.
Poder Ciudadano es uno.
¿CÓMO LLEGAN A PONERSE EN MARCHA LAS ACCIONES? ¿CUÁNDO DECIDEN PRESIONAR AL PODER PARA QUE SEA MÁS TRANSPARENTE?
Bueno, empecé hace diez días. Estoy ensayando mi respuesta. Pero si mirás la historia de Poder Ciudadano, ves toda gente plural que a fines de los 80 coincidió en que había una debilidad de las instituciones, una democracia reciente todavía débil amenazada por la revuelta militar y en los años 90 por la corrupción. Poder ciudadano trajo a la vida pública la idea de que hay que garantizar la calidad de las instituciones. Mi desafío es seguir esa tradición, adaptada a la situación actual.
¿Y QUÉ HA CAMBIADO?
Los indicadores extremos de exclusión y vulnerabilidad han crecido. La falta de transparencia impacta sobre la exclusión. Eso es un tema central. Hoy estuvimos trabajando sobre el manejo discrecional de los planes sociales denunciados por Luis D’Elía. Bueno, si no hay claridad con esto el impacto es directamente sobre el hambre.
¿QUÉ PASA CUÁNDO LAS ACCIONES DE PODER CIUDADANO SON CAPITALIZADAS POR LA OPOSICIÓN?
En parte es lógico. En inglés estas organizaciones son llamadas watchdog, perro guardián. Tenés que ladrarle a todo el mundo, pero principalmente al gobierno, que tiene el poder. Entonces es más o menos esperable que la oposición capitalice las acciones que hace una organización de este tipo. Lo que muestra tu independencia es que los gobiernos cambien y vos sigas siendo el mismo perro fiero con todos, lo que no significa que no vayas a colaborar. Pero tenés que ser un perro fiero.
¿Y QUÉ OCURRE CUANDO DEL LADO DE ENFRENTE TAMBIÉN TENÉS UN PERRO FIERO?
Te cuento dentro de un par de meses. Todavía no me peleé. Lo importante es que haya honestidad.
¿LE PARECE HONESTO QUE EL GOBIERNO PLANTEE QUE LA CARNE ESTÁ CARA PORQUE LLOVIÓ DEMASIADO O QUE LOS PRECIOS SE REACOMODAN PERO QUE NO HAY INFLACIÓN O QUE REPARTA PAUTA DE PRENSA A LOS MEDIOS AMIGOS DEL PODER?
Bueno, no. Las cosas fueron empeorando. Creo que lo mejor que podría hacer el Gobierno es recuperar las líneas de trabajo que había tratado de instaurar en los primeros años del kirchnerismo. Después, no me asusta que sea antagónico.
Fuente: Diario Crítica de la Argentina
