El legislador convocó a Carlos Corach, Domingo Cavallo y Eduardo Menem, quienes repasaron los hitos del gobierno de la década del ’90 bajo la administración del riojano para presentar el libro «Los Noventa: la Argentina de Menem».
El legislador porteño de La Libertad Avanza, Ramiro Marra, realizó un evento para presentar el libro «Los Noventa: la Argentina de Menem», junto a Carlos Corach, Domingo Cavallo y Eduardo Menem, quienes repasaron los hitos del gobierno de la década del ’90. «Esta es la historia contada por los protagonistas, luego de décadas de relato contra la década del 90», aseguró en la presentación de los oradores, a la vez que agregó que «los noventa no fueron la década perfecta, fueron la mejor».
Por otro lado, Marra recordó que Carlos Saúl Menem tuvo que enfrentar «una herencia de hiperinflación y estancamiento económico» que sobrevino en el final de la administración del radical, Raúl Alfonsín, en 1989. En esa línea, el legislador también destacó el saludo del diputado nacional y referente político, Javier Milei, quien en reiteradas oportunidades remarcó que el gobierno de Menem fue «el mejor de la historia».
La presentación empezó con un discurso de Corach, que habló sobre las cuestiones políticas de los dos gobiernos menemistas. Luego siguió Cavallo, que explicó en detalle las reformas económicas que pusieron en marcha en los ’90, y concluyó con el resumen de Eduardo Menem, quien hizo un repaso de los hitos de la gestión de su hermano y trató de desmentir los cuestionamientos y críticas que dominó la versión oficialista sobre esta década.
En su discurso, el exministro de Economía, Domingo Cavallo, manifestó: «El ahorro de los argentinos está en el exterior. Un gran logro de la década del 90 fue que la gente mantuviera sus ahorros en el país. Ese fue el logro de la convertibilidad. Después de haber armado una narrativa mentirosa hablan de la crisis del 2001 como la responsable de todos los males. En realidad, la pobreza y los demás problemas surgieron con la devaluación que significó la pesificación del 2002».
«Pasamos de importar combustible y electricidad a tener un superávit para el final de la década. Las privatizaciones no fueron vender las joyas de la abuela, si no un proceso de modernización de todos los servicios tan importantes en la Argentina», añadió Cavallo.
El evento Los Noventa que encabeza el libertario Ramiro Marra en homenaje a esa década junto a Carlos Corach, Eduardo Menem y Domingo Cavallo. pic.twitter.com/9UzXst2NEC
— Beto Valdez (@betovaldez) October 11, 2022
«Vuelvan a mirar lo que fue la década del 90. Hay que retomar un montón de medidas que se utilizaron en esa época. Vamos a necesitar un líder como Menem para salir de este atolladero», finalizó el exfuncionario.
Por otro lado, Eduardo Menem dijo: «Los sucesos de los ’90 fueron tergiversados por políticos fracasados, por prensa ideologizada y gente que no pudo hacer lo que hicimos. En estos años, han llenado de ñoquis la administración. Yo dejé el Senado con unos 800 empleados y hoy en día hay más de 6000″.
«Los escuché decir que Menem destruyó los trenes. La verdad es que los trenes vinieron decayendo durante años. Cuando Carlos Menem dice ‘ramal que para, ramal que cierra’ era una medida disuasoria para evitar las grandes huelgas ferroviarias».
«Recibimos en 1989 un Estado quebrado», sostuvo Menem, y enumeró algunas de las políticas impulsadas, como las privatizaciones de las empresas públicas: «Casi todas las empresas privatizadas brindaron un excelente servicio«.
En su oratoria, Carlos Corach expresó: «La primera plana del diario Clarín anunciaba Corach, ministro de Interior, y en la misma página decía la menor inflación en 52 años. Hoy tengo el honor de compartir esta charla con quien fue el partícipe de esa hazaña. Hablar de la década del 90 es necesariamente hablar de Carlos Menem».
«Muchas veces se señala el éxito y el fracaso de cada ministro. Y todo depende de qué presidente tuvo cada uno. Carlos Menem tenía una intuición maravillosa en política. Él delegaba todo, les daba confianza a sus colaboradores. Les daba amplitud de trabajo, les daba posibilidades de experimentar políticas, de desarrollarse políticamente», agregó el exministro del Interior menemista.
«El líder es quien se rodea de hombres de confianza y les permite un desarrollo personal y político generoso, algo no habitual. Nada de lo que se hizo en los 90 podría haberse hecho sin Carlos Menem», agregó. Y finalizó: «Nunca le oí a Menem hablar mal de nadie. Nunca lo vi conspirando, ni impulsando acciones contra nadie, y eso permitió que la década del 90 fuera pacífica».
