En adhesión a la Semana de la Lactancia Materna el IOMA promueve esta forma de alimentación para el bebé a través del Plan Materno Infantil
Promover las prácticas óptimas de lactancia materna y alimentación complementaria constituye una de las más eficaces medidas de prevención para prevenir la mortalidad infantil. Así lo aseguran los especialistas de la Organización Mundial de la Salud.
La leche materna es el alimento por excelencia durante los primeros seis meses de vida. Si todos los niños, desde su nacimiento fueran exclusivamente amamantados sería posible salvar aproximadamente 1.5 millones de vidas por año. También se mejorarían las condiciones actuales ya que la lactancia materna garantiza efectos protectores para el bebé, la madre y la sociedad.
A través del Plan MAMI, un programa de prevención y promoción de la salud para la embarazada y su hijo hasta los 12 años de edad, se da prioridad absoluta a la Lactancia Natural por sobre cualquier otro suplemento, previendo la cobertura de Lecha Maternizada sólo hasta los seis meses de vida y sólo ante expresa indicación médica ante patologías que así lo justifiquen.
BENEFICIOS DE LA LECHE MATERNA PARA EL BEBÉ:
Protege los dientes, porque la leche humana tiene sustancias que actúan como anticuerpos capaces de defender contra el avance de microorganismos. La leche azucarada de vaca expone la dentadura a un banquete de bacterias.
Los bebés amamantados tienen mejor desarrollo mandibular, menor riesgo dentario con problemas de mala oclusión y menos necesidad de ortodoncia cuando llegan a la adolescencia.
La leche materna defiende contra infecciones severas, diarrea, alergias enfermedades de la piel, desnutrición, obesidad, diabetes juvenil; por esto los bebés que toman teta se enferman menos. También tienen cubiertas las necesidades de agua, aún cuando hace mucho calor; la deshidratación en ellos es casi nula. No tienen constipación y tienen menos dermatitis de pañal (irritación en la piel de la cola), debido a que esta leche deja menor residuo fecal y a que las deposiciones que provoca son más blandas y con bajo PH.
La leche de la mamá contiene la mezcla correcta de grasas, azúcares, proteínas y minerales en un equilibrio perfecto. Por esto los bebés amamantados son más sanos y delgados, la leche vacuna tiene grasas que el bebé no necesita.Tomando la teta, los niños tienen menos riesgo de otitis media que los alimentados con mamadera, porque la apertura de la boca para mamar descomprime el oído medio.
Los bebés amamantados son más vivaces, duermen menos, miran fijamente se ríen y reconocen las caras antes porque están más estimulados. Las madres que amamantan también tienes beneficios.Tienen menos posibilidades de contraer osteoporosis, cáncer de mama y de ovario.
Mejoran su aspecto físico, la lactancia facilita la reducción de peso. La producción de leche consume los depósitos de grasa formados naturalmente durante el embarazo.
Favorece las conductas maternales, facilita de manera óptima la formación de un sólido vínculo madre-hijo.
Promover esta forma de alimentación constituye una de las medidas más eficaces para prevenir la mortalidad infantil.
