Joaquín de la Torre los reunió en San Miguel.
Los peronistas de Juntos por el Cambio festejaron a su manera el Día de la Militancia. En su intención de sobresalir y hacer valer su identidad dentro de la agrupación opositora, el ex intendente de San Miguel, Joaquín de la Torre, logró reunir a los más cercanos a Mauricio Macri, los más alejados, los que no se fueron del todo satisfechos cuando formaron parte del Gobierno nacional, aquellos que se vieron derrotados en sus intendencias por no tener el respaldo suficiente (según se quejan) y quienes pretenden disputar lugares de poder.
Comieron un asado que en el Club Indio de San Miguel y hablaron de política, junto con las ganas de volver al poder, luego de pasar por la estación de las legislativas de la Provincia de Buenos Aires en 2021, una parada compleja, pero que están convencidos que podrán salir victoriosos.
Así, Emilio Monzó, criticado por Macri en cada aparición pública, no tuvo inconvenientes en mostrarse en el escenario junto a Miguel Ángel Pichetto, el peronista que el ex Presidente tiene más cerca hoy por hoy. Quien tejió finamente, aunque no va a reconocerlo, es el ex ministro de Trabajo, Jorge Triaca, últimamente dedicado en «sanar» las heridas de los funcionarios bonaerenses de Juntos por el Cambio, particularmente en los distritos donde la oposición pretende recortar distancias con el Frente de Todos.
Además, estuvieron los ex intendentes de Quilmes, Martiniano Molina, y de Morón, Ramiro Tagliaferro, derrotados por Mayra Mendoza y Lucas Ghi (Frente de Todos), respectivamente. Ambos están focalizados en recuperar sus distritos.
Además, otros dirigentes que fueron jefes comunales en el pasado, como Gilberto Alegre (General Villegas), Luis Acuña (Hurlingham) y Jesús Cariglino (Malvinas Argentinas), además de legisladores nacionales y provinciales, y concejales de distintas localidades de la provincia de Buenos Aires.
Todos se cuidaron de mostrar un protagonismo desmedido. «Lo importante es que nos juntamos», puntualizó uno de los asistentes. «Estamos de acuerdo en construir un peronismo con una agenda republicana clara, que proteja los derechos de los que menos tienen, sin agredir a los que tienen más, porque de lo que se trata es de generar condiciones de crecimiento para todos, para lo que se necesita inversión genuina», agregó otro.
En la charla, los dirigentes fueron muy críticos con la gestión de Alberto Fernández y varios mostraron su asombro «por las limitaciones que está mostrando, jamás hubiera imaginado algo así», fue un comentario que se escuchó. También se mostraron pesimistas en cuanto a su capacidad de «equilibrar» a los sectores más fundamentalistas del Frente de Todos. «Ojalá lo logre, pero no lo veo con vocación de jugarse por un liderazgo claro», fue otro análisis.
En cuanto a la posibilidad de empezar un diálogo con el Gobierno, uno de los dirigentes fue explícito al respecto: «Si nos convocan, vamos a estar, pero no creo que lo hagan, lo único que les interesa es dividirnos», dijo. Otro, finalmente, expresó: «Nosotros somos la espina en el zapato, jamás imaginaron que íbamos a ser tantos ni que nos íbamos a mantener tan unidos».
El grupo quedó en mantener la llama de los encuentros esporádicos, convocando a más peronistas a renovar el compromiso por recuperar el poder bonaerense en el 2023. No se habló de candidaturas, pero sí anticiparon que «nuestra identidad va a ser escuchada».
