La chaqueña vuelve al ruedo político y lanzará un nuevo espacio el día viernes. No quiere compartir el poder de decisión y se replantea la convivencia con sus aliados de la Coalición Cívica y el Acuerdo Cívico y Social. Aún no se encuentra plena de salud, pero mejoró, ya no usa cuello ortopédico y bajó muchos kilos.
Elisa Carrió es uno de esos referentes políticos que ante cada paso y cada gesto provoca que se escriban líneas y se armen especulaciones alrededor suyo. De vacaciones y reposo obligado, provocados por un pico de stress que le paralizó una de sus extremidades, la chaqueña tuvo que usar un cuello ortopédico pero vuelve al ruedo para lanzar su nuevo espacio político con varios kilos menos gracias a una dieta estricta que debe seguir a rajatabla.
Luego de las elecciones, Carrió presenció cómo sus aliados la desairaron y se sumaron al diálogo político del oficialismo. La apertura de la oposición al terreno de la discusión no era lo que prefería, sin embargo, sus socios se le plantaron por primera vez.
Lanzará el viernes un nuevo espacio político encabezado solamente por ella. No quiere repetir la experiencia de consensuar decisiones. Quiere convocar a un acuerdo para la estabilidad política, social y económica. No quiere romper el Acuerdo Cívico y Social ni hablar de candidaturas, pero tomaría distancia de sus aliados. Al parecer, asumirá como diputada nacional pero ese no es el trabajo que más le gusta y sólo iría a unas pocas sesiones importantes.
El acto de la reaparición pública será en el Palacio Rodríguez Peña, el mismo lugar que Carrió eligió para el cierre de la campaña porteña del Acuerdo Cívico y Social y para la presentación de la fórmula de Jorge Telerman y Enrique Olivera para las ejecutivas de 2007 en la Ciudad. Se apoyará en la estructura nacional del ARI, partido que fundó tras su ruptura con la UCR.
Durante la jornada del viernes se reunirá el Congreso Nacional del ARI, que modificará su carta orgánica para adoptar la nueva estructura y elegirá una nueva mesa de conducción -presidida por Carrió y constituida por 11 miembros- antes de anunciar la apertura del proceso de afiliación.
Dentro del espacio que lanzará Carrió estarán el peronista Gerardo Conte Grand, Alfonso Prat Gay y el dirigente social Héctor "Toty" Flores,
LA RELACIÓN CON LOS ALIADOS DEL ACS
Para este nuevo emprendimiento de Carrió ya quedaron en el camino sus hasta ahora aliados Enrique Olivera y Margarita Stolbizer (GEN).
El diputado nacional electo de GEN, Gerardo Milman, dijo que Carrió "decidió encerrarse en el ARI únicamente en función de su candidatura presidencial" y que "en vez de constituirse en líder del Acuerdo Cívico y Social en el armado de un programa de gobierno, se peleó con todos sus aliados".
"Nosotros seguimos sosteniendo que la Coalición Cívica debe mantenerse en los límites de una alianza de diferentes partidos y actores sociales, cada uno con su independencia, autonomía e identidad, al estilo de una confederación de partidos", afirmó.
La chaqueña no quiere entregar “la causa” a nadie que pueda flaquear en los principios, y lo ve a Cobos como el hombre que mejor cumpliría ese rol. El mendocino no le produce confianza
También está dolida por lo que ella denomina como la "defraudación del socialismo", que votó con el kirchnerismo la media sanción de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.
Ya no hay una excelente relación con el senador Rubén Gustiniani. Tampoco con el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner.
En tanto, "Unión por Todos", el espacio liderado por Patricia Bullrich, aún no ha definido de qué forma continuará su relación con la Coalición Cívica.
Algo es seguro, Carrió no quiere repetir el error de compartir su peso político con referentes que no repliquen lo que ella indique sin chistar ni protestar.
