La relación entre Cobos y Carrió ya no existe. Nunca estuvieron demasiado cerca pero la alianza electoral los obligó a postergar sus diferencias. La chaqueña lanza su partido y espera para saber cómo quedará posicionado el mendocino dentro del radicalismo para definir sus futuros aliados.
La relación entre Elisa Carrió y el vicepresidente Julio Cobos no tiene retorno. Nunca estuvieron demasiado cerca pero la alianza electoral del Acuerdo Cívico y Social los obligó a no hacer públicas sus diferencias. Hoy, a pocas horas del lanzamiento del nuevo espacio que encabezará en solitario la chaqueña, la distancia parece ser definitiva.
El presidente de la UCR Gerardo Morales ofició como nexo entre ambos dirigentes. Tiene buena relación con Carrió y sabe que Cobos aparece como presidenciable. El radical estuvo con “Lilita” y le pidió cautela. Le solicitó que sea prudente con su discurso el viernes en el palacio Rodríguez Peña e intentó seducirla para que no rompa el Acuerdo Cívico.
Lo cierto es que Carrió esperará hasta diciembre, cuando se produzcan las elecciones nacionales internas de la UCR. Si Cobos gana terreno en el partido ella terminará de apartarse definitivamente y romperá con el radicalismo. Morales se ve venir la movida e intenta no perderla.
Hoy día, el límite de Carrió es el vicepresidente. Cree que el mendocino tiene ánimos destituyentes y lo tilda de oportunista. A sus íntimos les dice que no puede creer que la dirigencia política no advierta los movimientos del vicepresidente. "No nos vamos a plegar ni a las trampas del kirchnerismo ni a ninguna conspiración política", expresó a los medios antes del lanzamiento de su nuevo partido.
Algo similar podría ocurrir con Hermes Binner y el radicalismo. Carrió no les perdona haber votado a favor de la Ley de Medios. El gobernador santafesino admitió que el Acuerdo Cívico y Social había sido una alianza meramente electoral y por lo tanto había caducado el 28 de junio a la noche.
Con la posibilidad de varias rupturas, Carrió y Morales coinciden en respetar el voto de la gente que los acompañó en las urnas. Se comprometieron a que sus legisladores trabajarán juntos en el Congreso e intentan sumar a los socialistas más allá de lo sucedido con la Ley de Medios. Con los cobistas pasará lo mismo.
Morales necesita a Carrió para dar batalla interna en la UCR. No quiere que perder poder a manos de Cobos. Ninguno de los tres quiere ceder y todos sueñan con batallar en el 2011.
