El gobernador anunció la apertura de nuevos sectores de la industria y empresas pero advirtió: «No vamos a aceptar presiones». Los jefes comunales oficialistas habían pedido la reapertura de comercios locales y algunas profesiones, mientras que los opositores se amoldaron al modelo de C.A.B.A; el dirigente escuchó a todos.
Por Santiago Falcone
El AMBA es una de las zonas más afectadas por la pandemia, al punto de ser la única del país que no pudo pasar a la Fase 4 por la cantidad de casos diarios que tiene. 14 millones de personas presionan a sus gobiernos más cercanos para que comiencen a reactivar la economía.
Tras los anuncios del jefe de gobierno porteño, Axel Kicillof comenzó a recibir pedidos de los intendentes opositores y oficialistas a su gobierno. No solo anunció las medidas para calmar el agotamiento de la gente, sino también para no perder pisada política.
En la mañana del lunes, el gobernador, en una entrevista con Radio Con Vos, planteó que «la apertura de comercios será solo barrial: consumo barrial y oferta barrial».
¿QUE ANUNCIÓ KICILLOF?
En primer lugar, y un tema importante por la cantidad de industrias en territorio provincial, es el permiso a aquellas fábricas que le garanticen a sus empleados el transporte a su cargo y el distanciamiento requerido. «Fábricas o empresas van a empezar a aplicar protocolos que ya venían haciendo empresas de alimentación y medicamentos», anticipó.
A su vez, le permitirá a los comercios de cercanía volver a abrir, dejando afuera a los shoppings, por ello destacó: «sólo barrial, de cercanía, con trabajadores de la zona y para clientes de la zona».
Justificó sus medidas: «Venimos de un aislamiento muy fuerte que trajo resultados muy buenos. No nos tiene que ganar la ansiedad, porque podemos meter la pata muy profundamente».
Respecto al transporte público, aseguró que solo estará disponible para quienes desarrollen actividades esenciales. Mientras que las salidas recreativas a niños están suspendidas porque «no se sabe cuánto contagian los menores de edad».

Por último, las salidas de esparcimiento están disponibles para los 51 municipios del interior, mientras que en el conurbano se mantienen las mismas medidas.
«Todas esas voces que ‘dicen abran todo’, cuando aparezcan los contagios, no van a aparecer para decir ‘perdón me equivoqué’».
Por último, confirmó que los 135 intendentes apoyaron el trabajo sobre la deuda ¿Quiénes? «Los del peronismo, de la oposición y los vecinalistas, todos apoyando la renegociación».
EL OFICIALISMO PIDIÓ APERTURA DE COMERCIOS
Los intendentes peronistas presentaron un listado de actividades que deberían ser exceptuadas. Entre ellos, plantean la apertura de comercios de cercanía de algunos rubros, como también la vuelta de actividades profesionales, como psicólogos, escribanos, abogados o contadores.

Fernando Moreira, intendente de San Martín, planteó que están trabajando para «exceptuar del cumplimiento del aislamiento social, preventivo y obligatorio a determinadas actividades comerciales específicas, con estricto cumplimiento de las recomendaciones sanitarias, normas de higiene y protocolos correspondientes”.
Por otra parte, desde el oficialismo no están seguros con comenzar con salidas recreativas para los niños porque «la problemática en la provincia de Buenos Aires es mayor que en la Ciudad», según planteo el dirigente. Pese al pedido, Axel planteó que lo analizarán en un futuro.
«La situación de nuestros Partidos no es el mismo que en Capital, tanto desde el punto vista de infraestructura sanitaria para responder a un pico de contagiados como de la cantidad de policías para garantizar la seguridad (y el control) de los que salgan calle», planteó un dirigente peronista.
LOS DEL PRO QUIEREN EL MODELO DE C.A.B.A.
La cuarentena obligatoria parecía ser una de las pocas cosa que unía al Frente de Todos con Cambiemos, pero luego de la conferencia de prensa de Horacio Rodríguez Larreta, los intendentes opositores comenzaron a diagramar pedidos que se asemejan al modelo que se estableció en la capital.
Nestor Grindetti, intendente de Lanús, anticipó que presentará una propuesta similar con «salidas por número de DNI y que los chicos puedan acompañar a los mayores», junto a la habilitación de «obras de construcción privadas, que fueron suspendidas y algunas nuevas».

La semana pasada, Diego Valenzuela, intendente de Tres de Febrero, presentó un protocolo al gobierno provincial. Entre sus propuestas planteaba la posibilidad de reactivar «algunas actividades» en los gimnasios con las medidas de seguridad necesarias.
Por ello, el dirigente del Frente de Todos planteó una necesidad de articular las medidas entre Capital Federal y Provincia, ya que hay pocas cuadras de diferencia. Pero, destacó que «se irán liberando actividades en la medida en que se pueda, pero no más allá de lo aconsejable para la salud».
Además, otros pedidos desde la oposición fueron: el establecimiento de horarios laborales de lunes a sabado de 11 a 17, el take away para comercios cercanos y la peatonalización de algunos sectores que tengan mayor actividad.
Por el momento, Kicillof analizará como evolucionan las nuevas medidas y a partir de allí, continuará diagramando un plan que permita volver al GBA a la «nueva normalidad».
