“Durante su gestión aumentó la deuda provincial en un 40%” señaló Arlía, como respuesta a los dichos del ex gobernador. Éste había afirmado: “Scioli recibió una Provincia de pie y la quebró”. Un ida y vuelta sin desperdicios.
Abandonando su tono diplomático, Felipe Solá decidió soltar la lengua. Sin ningún resquemor criticó fuertemente la gestión del gobernador Daniel Scioli y la Reforma Impositiva que impulsa.
"Scioli recibió una Provincia de pie y la quebró, y ahora promueve un impuestazo para financiar su irresponsabilidad como gobernador", señaló el electo diputado nacional por Unión Pro en un comunicado. Y agregó “aumentar impuestos en épocas de crisis es una pésima idea. Tal vez por eso el proyecto de ley se aprobó sin ningún tipo de debate en la Cámara de Diputados, porque a Scioli le da vergüenza que quede en evidencia que tiene que recurrir a este mecanismo para cubrir su incapacidad para gobernar".
Sin pelos en la lengua Solá manifestó que la situación provincial es “desesperante” y remató expresando que "es muy triste escuchar que Scioli quiere ir por la reelección”. Sin embargo no dudó en señalar que lejos de ser el proyecto político del gobernador se trata de un mensaje “para que Kirchner entienda que no quiere competir con él por una candidatura presidencial y, de esa manera, no se enoje."
Pero tales declaraciones no podían quedar sin una réplica, y ésta no tardó en aparecer. Sin embargo el encargado de responderle no fue Scioli sino dos de sus funcionarios: Alberto Pérez (jefe de Gabinete) y Alejandro Arlía (ministro de Economía).
Durante una conferencia de prensa sobre la Reforma Impositiva-de la que el gobernador se retiró antes-, y frente a las preguntas de la prensa, la respuesta no se hizo esperar.
El primero en hablar fue Pérez, quien expresó “(Solá) Fue quien gobernó la provincia en época de bonanza y no se animó a hacer las reformas estructurales que necesitaba; como la creación de la Agencia de Recaudación, por hablar de los temas económicos, la Ley de Administración Financiera, y una redefinición y reestructuración del sistema impositivo y financiero de la provincia, con una visión ligada a la equidad y a la progresividad.”
“Creo que cuando está frente a un gobernador que sí se anima a hacer esas reformas estructurales, aún en épocas difíciles como la que vive el mundo, la región, el país y también la provincia, debería por lo menos llamarse a silencio”, continuó el funcionario.
Finalmente, Pérez señaló que en el 2005 Solá había implementado “lo que él hoy tilda de impuestazo”. Preparado para la ocasión, ejemplificó su afirmación leyendo algunos títulos periodísticos de ese año que decían: “Solá embistió contra los intendentes que se oponen al aumento inmobiliario” y “Pagarán los campos hasta 120% más de impuesto”.
Pero sin dudas el ministro Arlía fue aún más duro en su réplica al afirmar que durante la gestión anterior la deuda provincial aumentó considerablemente. “Yo quiero recordar que durante la gestión de Felipe Solá la provincia tuvo un incremento del stock de la deuda del 40%, en el período 2003-2007, el de mayor crecimiento económico de la Argentina”, señaló el funcionario y agregó “Hasta se olvida de que le tuvo que pedir prestado a Kirchner un ministro de Economía (Carlos Fernández), para terminar el mandato.”
Por Laura Elisandro
