Tras denunciar la falta de una leche económica, la líder de la Coalición Cívica terminó de delinear un proyecto que promete polémica.
Presentó un proyecto para instaurar una “ley de fomento de la competencia en la cadena de valor alimenticia”, que ya ha sido bautizada puertas adentro por algunos dirigentes de la CC-ARI como la “Ley Góndola”.
La iniciativa tiene como principal objetivo evitar los casos de abuso de posición dominante en los que pudieran incurrir los supermercados y otros grandes proveedores.
La misma se condice con la denuncia que días atrás presentó el legislador lilito, Hernán Reyes, ante la falta de leche “Armonía”, la más barata del mercado y parte del programa Precios Cuidados, ante la Comisión de Defensa a la Competencia.
«La presente ley será de aplicación a la totalidad de las relaciones comerciales en la que intervengan los operadores de la cadena de valor alimenticia y cuyo objeto esté vinculado en forma directa con el proceso desde la producción hasta la distribución final de alimentos y productos alimenticios», establece el segundo artículo del proyecto.
Entre los objetivos de la iniciativa, Carrió habla de “aumentar el beneficio a los consumidores”, “resguardar el equilibrio de la cadena de valor”, “contribuir a la transparencia de los precios”, “promover una mayor concurrencia de marcas” y hasta “fomentar el acceso al consumo sustentable”.
Sin embargo, su eje más concreto es que el Estado intervenga, de alguna forma, en el monitoreo y control del proceso de formación de precios en los supermercados.
Además, el proyecto de ley crea un código de buenas prácticas comerciales obligatorio para las principales cadenas de supermercados del país y también un observatorio de precios.
Para Carrió, esas empresas promueven a veces prácticas abusivas que afectan los precios y el consumo.
«La podríamos llamar la ley del chivo, porque en el medio de la inflación fui a comprar un chivo y valía 6000 pesos, cuando en ojo de agua vale 600 pesos. ¡Lo pagué en dos cuotas!», dijo en Diputados, durante la sesión en la que se aprobó la iniciativa, en la que también llamó a boicotear a los supermercados.
Ahora, con una inflación prevista en 36%, según el índice de expectativas, la líder de Cambiemos busca institucionalizar su reclamo y promete traer controversia, sobre todo porque hasta dispone la manera en que en los supermercados deben exhibir sus productos.
