El gobernador bonaerense respalda al ex menemista Blas Altieri, mientras que el vicemandatario de la provincia, le allana el camino al regreso del intendente destituido Roberto Porretti.
Pinamar es el destino turístico “top” por excelencia de la costa bonaerense. Pero en el verano 2010, además, se ha convertido en el epicentro de la cocina política de la provincia de Buenos Aires. Varios encuentros de relevancia se dieron en ese balneario, como la reunión en la casa de veraneo de Ricardo Ivoskus a principios de enero con hombres de peso en territorio bonaerense, o el encuentro entre diputados provinciales del FPV en la residencia del presidente de la cámara, Horacio González.
Como si esto fuera poco, la coqueta ciudad costera, será testigo de un nuevo round en la contienda entre Daniel Scioli y Alberto Balestrini. El 28 de marzo, habrá elecciones para intendente en Pinamar, para completar el mandato de Roberto Porretti, el jefe comunal destituido en 2008, en medio de acusaciones de coimas por parte de empresarios de la noche.
Los precandidatos son, el ex intendente vecinalista Blas Altieri, y, aunque parezca mentira, el mismísimo Roberto Porretti, quien tras ser sobreseído por la justicia, comenzó una campaña reivindicativa de su persona, obteniendo la presidencia del PJ del distrito y una banca como edil, y que ahora va por su objetivo principal, volver al puesto de donde fue destituido y terminar su propio mandato.
Las figuras de Scioli y Balestrini aparecen, porque el gobernador bonaerense pasó a principios de año por Pinamar y explicitó su apoyo a Blas Altieri , con quién lo une una amistad forjada en la década del 90, en tiempos de de menemismo ortodoxo. Por su parte, el presidente del PJ bonaerense respalda a Porretti y no tolera que se trate de imponer a Altieri, un vecinalista que siempre mantuvo una importante distancia con el peronismo.
Hace unos días, el vicegobernador fue más allá y logró que el consejo provincial del PJ inscribiera la Alianza Frente Justicialista para la Victoria, sin la presencia del MUPP, el histórico partido de Blas Altieri. El objetivo de Balestrini es lograr que Porretti llegue a ser el candidato de esa alianza, pero tiene un obstáculo importante en el camino, Daniel Scioli, quien no quiere dar el brazo a torcer. Desde el entorno del gobernador, aseguran que el intendente destituido no puede ser candidato, porque se lo “impide la ley”. Lo cierto es que cada vez se agudiza más la diferencia de criterios entre el primer mandatario bonaerense y su vice.
