Los datos oficiales y privados coincidieron en una tendencia alarmante: durante la gestión de Javier Milei cerraron casi 22 mil empresas. El promedio resultó demoledor. Cerca de 30 firmas bajaron persianas por día. En paralelo, se perdieron cientos de puestos de trabajo cada jornada.
“Me preocupan estos números, cierra una empresa por hora en Argentina, 30 empresas por día, 390 despedidos en la calle por día, es preocupante”, enumeró, Eduardo Feinmann al citar un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA). La frase sintetizó la magnitud del fenómeno: uno de los periodistas favoritos del establishment económico mostró, sorprendido, datos alarmantes en la pantalla de A24.
Hasta Feinmann y Rossi hablan de la cantidad de empresas que cierran por dia en Argentina.pic.twitter.com/wrlOh6ngsd
— Ariel M. (@_arielmayo) February 16, 2026
Entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025, según datos de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo (SRT), el país perdió 21.938 empresas. El total pasó de 512.357 a 490.419. La caída alcanzó el 4,3%. El promedio arrojó casi 30 cierres diarios durante los primeros dos años de gestión de Javier Milei.
En los primeros 21 meses el panorama también resultó negativo. Entre noviembre de 2023 y agosto de 2025 el número de empleadores se redujo 3,7%. Eso implicó 19.164 firmas menos. El dato consolidó una tendencia sostenida. El CEPA describió un “marcado retroceso del empleo formal”.
El impacto no quedó limitado a la cantidad de empresas. El empleo registrado cayó con fuerza. Entre noviembre de 2023 y agosto de 2025 se perdieron 276.624 puestos en unidades productivas. Desde la asunción de Javier Milei el empleo formal retrocedió 2,81%. El sistema pasó de 9.857.173 a 9.580.549 trabajadores. El promedio superó los 432 puestos menos por día.
Si se toma el período de dos años completos, la cifra fue mayor. Las ART registraron 290 mil empleos menos entre noviembre de 2023 y noviembre de 2025. La baja rondó el 3%. La destrucción de puestos avanzó a un ritmo que no encontró compensación en nuevas altas.
El deterioro afectó sobre todo a la industria y la construcción. En los últimos dos años, la construcción perdió 15% de su empleo. La industria retrocedió 6%. Las inmobiliarias cayeron 7,3%. La administración pública y los servicios profesionales bajaron 4,9%. En paralelo, los servicios de transporte y almacenamiento registraron una de las mayores caídas en cantidad de empresas, con un descenso superior al 13%.
En términos absolutos, la administración pública encabezó la pérdida de empleo en los primeros 21 meses, con 86.982 trabajadores menos. La construcción perdió 76.292. Transporte y almacenamiento recortó 59.838. La industria manufacturera eliminó 55.941 puestos.
El cierre de empresas golpeó en especial a las firmas de hasta 500 empleados. Representaron el 99,63% de los casos. Sin embargo, las compañías de más de 500 trabajadores concentraron el 68,15% de los puestos eliminados. En esas grandes firmas se perdieron 188.525 empleos.
El informe de Fundar, basado en datos de la SRT, sostuvo que el desempeño empresario en la actual gestión marcó “la peor caída en los primeros 24 meses de un gobierno” desde fines de los años noventa. La comparación histórica ubicó el retroceso actual en un nivel superior al registrado en otras administraciones.
El caso de la fabricante de neumáticos FATE expuso la tensión del momento. La empresa anunció el cierre definitivo y el despido de más de 900 empleados. En un comunicado afirmó: “Los cambios en las condiciones de mercado nos obligan a encarar los desafíos futuros desde un enfoque diferente”. El Ministerio de Capital Humano dictó la conciliación obligatoria por 15 días y exigió revertir la decisión.
El Gobierno defendió su programa económico. Sin embargo, los datos reflejaron que la velocidad de cierre de empresas y la pérdida diaria de empleos marcaron el pulso del mercado laboral durante los primeros dos años de gestión. El promedio resultó elocuente: casi una empresa por hora y cientos de trabajadores menos cada día.
