Un informe basado en datos del Banco Central mostró que el stock de deuda de los hogares alcanzó los $74,2 billones. Al mismo tiempo, más de 2,5 millones de personas se sumaron al universo de deudores morosos durante los últimos doce meses, en un contexto marcado por la pérdida del poder adquisitivo y el deterioro de las condiciones económicas.
La situación financiera de millones de familias argentinas mostró nuevas señales de deterioro. Mientras el volumen total de deuda de los hogares llegó a $74,2 billones, la cantidad de personas con problemas para cumplir con sus obligaciones financieras registró un fuerte incremento durante el último año.
Según datos relevados por el Instituto Patria Grande sobre la base de información del Banco Central, el universo de personas con deudas activas ascendió a 19,8 millones, dentro de un sistema que incluye bancos, empresas fintech, mutuales, cooperativas, tarjetas de consumo y cadenas comerciales, entre otras entidades.
El informe indicó que el stock total de deuda de los hogares alcanzó los $74,2 billones, una cifra equivalente al 6,5% del Producto Bruto Interno (PBI). La mayor parte de ese monto, el 82,4%, correspondió a entidades bancarias.
En paralelo, el estudio advirtió sobre el crecimiento de la morosidad. Entre abril de 2025 y abril de 2026, más de 2,5 millones de personas pasaron a integrar la categoría de deudores morosos, un aumento que representó cerca del 5% de la población total del país.
Los mayores incrementos se registraron entre quienes mantienen obligaciones con entidades no bancarias y entre aquellos que acumulan deudas tanto con organismos bancarios como no bancarios. En conjunto, esos segmentos explicaron la mayor parte del crecimiento de la mora registrado durante el período analizado.
De acuerdo con el relevamiento, en abril de este año existían 20.836.008 deudores dentro del sistema financiero y no financiero, de los cuales 5.690.430 presentaban atrasos significativos en sus pagos. La cifra de morosos mostró un salto de más de 2,5 millones de personas respecto del mismo mes del año anterior.
El fenómeno también alcanzó al sector productivo. El informe señaló que la mora de las empresas con entidades financieras y no financieras llegó al 3,1% en abril de 2026. La construcción apareció como la actividad más afectada, con un nivel de incumplimiento del 6,1% de sus créditos. Detrás se ubicaron hoteles y restaurantes, con 5,2%, y el comercio, con 5%.
“Hoy, 3 de cada 100 pesos de deuda de las empresas no son repagados a tiempo; sin embargo, si se ve la cantidad de empresas la imagen es distinta: 13 de cada 100 tienen por lo menos una línea de crédito que con atraso de 3 meses en el pago o más. En total, 21 mil empresas tienen deudas con más de un año de atraso en sus pagos y son catalogadas como ‘irrecuperables’”, sostuvo el documento.
El crecimiento del endeudamiento y de la morosidad coincidió con otros indicadores que reflejaron dificultades económicas para amplios sectores de la población. Entre ellos, el informe mencionó la caída del consumo de carne, el incremento de las cuotas de medicina prepaga por encima de la inflación y la pérdida de cobertura de salud para más de un millón de personas.
Los datos reflejaron un escenario en el que el peso de las deudas ganó protagonismo en la economía cotidiana de los hogares argentinos, mientras aumentó la cantidad de personas y empresas con dificultades para afrontar sus compromisos financieros.
