Lamela no se va

25 noviembre, 2010

Passarella recibió una oferta de 12 millones de euros por el pase de Lamela, quien recién tiene 11 partidos en Primera. Como de costumbre, dijo que no y pidió más.

Hace justo dos meses que Coco firmó un contrato por cuatro temporadas.

No es una locura, pero la economía millonaria está casi quebrada. Lo de millonaria es sustantivo, no adjetivo. El balance cerró con los números más rojos de la historia, el déficit operativo no se reduce y las deudas ahogan a la tesorería. Encima, el fideicomiso que era presentado como la solución milagrosa necesita justamente de un milagro para que se concrete. Ante ese panorama, vender algún futbolista en el mercado de pases que se aproxima se transforma en una obligación. No queda otra. Sin embargo, mientras el resto de los dirigentes se inquietan por la situación que vive el club, Passarella se mantiene firme ante cada oferta que recibe. Y así como pidió 15 millones de euros cuando le ofrecieron 6.000.000 por Funes Mori, ahora también mandó al cajón una propuesta de 12 millones de billetes comunitarios por Erik Lamela que sería un verdadero salvavidas financiero.

En el currículum de Coco apenas figuran 11 partidos en Primera (aunque contando los minutos, 650, no llega a ocho completos) y ningún gol convertido. A pesar de eso, son varios los clubes europeos que lo están siguiendo por sus condiciones, por su proyección (en marzo recién cumplirá 19 años) y porque los zurdos son una especie que escasea mundialmente. Quien madrugó a todos fue Marcelo Simonian. El empresario estuvo ayer en el Monumental para presentar la propuesta de un equipo italiano. No se supo cuál, aunque el representante de Pastore tiene buenos vínculos con el Milan (fue quien llevó a Grimi al rossonero) y también con Palermo, aunque se trata de una cifra muy alta para el club de camiseta rosa.

Sin embargo, a pesar de lo tentadora de la oferta, Simonian se fue de Núñez con un no grande como el Monumental. Passarella le dijo que podía “malvender” a Lamela y le recordó que la cláusula de rescisión que figura en el contrato del pibe es de 20 millones de euros. La estrategia del Kaiser es plantarse para que los europeos suban el precio pero eso, además de general malestar en los que acercan las propuestas, también está preocupando a muchos dirigentes que ven en una transferencia la autobomba para apagar el fuego. Los 20 millones de dólares que iba a aportar el fideicomiso se siguen postergando igual que los ingresos extraordinarios que pensaban conseguir con la explotación del marketing del club. Por eso, por más ofertas que se rechacen, River está en camino a desprenderse de alguna de sus joyas. Y Erik se relame...la.

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