Denuncia penal del gremio de Flybondi por el cierre de El Palomar

30 octubre, 2020

Es contra Fernando Muriel, el vice del ORSNA que firmó la resolución. “No se puede abrir un aeropuerto para que vuele un único avión”, replicó el funcionario, dirigente de La Cámpora.

La polémica por el bloqueo del Gobierno al aeropuerto de El Palomar derivó en una nueva denuncia judicial alrededor de esta estación aérea, pero en este caso para exigir que sea reabierto: el gremio de los empleados de la línea aérea Flybondi, la única que insiste en hacer sus vuelos exclusivamente desde esta estación, denunció penalmente al funcionario del Organismo Regulador del Sistema Nacional de Aeropuertos (ORSNA), Fernando José Muriel, por haber emitido la resolución que habilitó únicamente al aeropuerto de Ezeiza para hacer vuelos de cabotaje, en desmedro de El Palomar. 

El funcionario denunciado es el número dos del ORSNA y dirigente de la agrupación La Cámpora, y salió a responder directamente contra la línea aérea low cost: “Flybondi insiste en continuar desde El Palomar con un único avión”, dijo Muriel.

El domingo, Flybondi había emitido un fuerte comunicado, titulado “El Palomar o nada”, en el cual su titular, Esteban Tossutti, planteó que hacer despegar los aviones de Flybondi desde El Palomar “no es una opción”. Pero ahora la Asociación Sindical de Trabajadores de Flybondi (ATAF), que agrupa a los 560 empleados de la empresa, denunció directamente a Muriel por “abuso de autoridad” e “incumplimiento de los deberes de funcionario público”. La causa quedó radicada en el Juzgado Federal Nº 8, a cargo de Marcelo Martínez de Giorgi.

La decisión del ORSNA establece que en esta etapa sólo el aeropuerto de Ezeiza tiene la categoría de “corredor sanitario seguro” dentro de la zona del AMBA. En los hechos, esa decisión dejó fuera de juego exclusivamente a El Palomar (el Aeroparque metropolitano está cerrado por refacciones), con el consecuente perjuicio para las dos aerolíneas que venían operando allí, Flybondi y JetSmart. Pero esta última, propiedad del fondo de inversión estadounidense Indigo Partners, aceptó la decisión oficial y comunicó que iba a mudar sus operaciones al aeropuerto de Ezeiza. A las pocas horas, la decisión de JetSmart tuvo su contraparte desde el Gobierno: otra resolución del ORSNA, nuevamente firmada por su vice Muriel, congeló las tasas aeroportuarias en favor de las aerolíneas que venían operando en El Palomar, donde pagan menos que en Ezeiza.

Esta última medida tampoco hizo cambiar la decisión de Flybondi: “El tema de fondo es que los pasajeros de Flybondi son muy sensibles al precio del pasaje. Si en vez de pagar 12 pesos para ir al aeropuerto en tren, como es el caso de El Palomar, tienen que pagar 1.400 pesos para viajar en remís a Ezeiza, muchos de ellos directamente quedan fuera del avión”, dijeron voceros de Flybondi, que tiene como accionista mayoritario también a un fondo de inversión estadounidense, Cartesian.

Muriel cargó las tintas sobre todo con el achicamiento de la flota de Flybondi, que había llegado a ser de cinco aviones antes de la pandemia y hoy mantiene un único avión en El Palomar. En la empresa aseguraron que los aviones en realidad son dos (el otro, dijeron, está en este momento en Estados Unidos) y que están listos para comenzar a volar el 1° de noviembre. Pero Muriel insistió en que no se justifica mover todo un aeropuerto para una sola compañía.

“Actualmente, los vuelos comerciales que Flybondi insiste en continuar desde El Palomar, son los correspondientes al único avión con que cuentan hoy en día. Es decir, que todos los actores del sistema aeronáutico implicados en este caso (ANAC, ORSNA, Migraciones, EANA, Aduana, Sanidad de Fronteras, PSA y Aeropuertos Argentina 2000) deberían sostener con sus recursos la operación con un solo avión de Flybondi que, según las palabras del propio presidente, está con un nivel de ventas diarias de 30 o 40 tickets”, dijo Muriel a Clarín, a través de una respuesta por escrito. Agregó: “¿Alguien puede realmente sostener que el Estado debe realizar todo el despliegue necesario para que un aeropuerto pueda operar en condiciones de pandemia, para un solo avión o para que se trasladen entre 30 o 40 personas?”.

Pero en su denuncia, el gremio ATAF planteó además que el ORSNA, con su decisión, desconoció una orden judicial. «La Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal, ordenó al ORSNA el pasado 04/08/2020 que se abstuviera de tomar cualquier medida sobre el aeropuerto de El Palomar sin la intervención de las aerolíneas low cost que allí operan», señaló el gremio.

La respuesta de Muriel fue, nuevamente, por el lado de los costos y recursos. «Frente al contexto de esta crisis económica y sanitaria, resulta indispensable, por un lado, optimizar los recursos económicos de todo el sector y además garantizar los estándares de seguridad e higiene de la actividad aeroportuaria», señaló el funcionario.

Esa defensa de tono fiscalista es un dato llamativo, ya que La Cámpora tiene también las riendas de Aerolíneas Argentinas, que este año deberá recibir como mínimo el equivalente a 700 millones de dólares en subsidios, según señaló en febrero su presidente, Pablo Ceriani. No hay una estimación actualizada de cuánto serán esos subsidios al finalizar este año, pero fuentes del sector y de la propia compañía señalaron que la cifra podría ser aun superior.

Comentarios

comentarios