Crece la interna en Tigre

22 mayo, 2020

A pesar de la urgencia que plantea la pandemia, en los últimos días florecieron los roces entre los dos principales sectores de la política local. Cruces en redes sociales y mensajes en los medios.

Los ánimos se alteraron en Tigre. Las fuertes diferencias entre las dos principales líneas políticas emergieron en los últimos días. Los vinculados al intendente Julio Zamora y aquellos cercanos a la titular de Aysa, Malena Galmarini, subieron la espuma y comenzaron a cruzarse en la siempre dinámica convivencia de las redes sociales.

Las diferencias vienen hace rato. El cierre de listas del 2019, en el flamante Frente de Todos, había sido una guerra silenciosa. Todos los candidatos de todas las secciones estaban postulados, pero hasta la madrugada se conciliaron las diferencias entre los tigrenses. Cerrado ese capítulo reinó la paz durante algunos meses.

Este año, las interferencias entre ambos sectores comenzaron cuando el intendente anunció una reestructuración del Gabinete, con un achicamiento del Departamento Ejecutivo y descuento de sueldo a funcionarios, en el marco de la pandemia y con la urgencia de priorizar los gastos de salud y asistencia social en un contexto de fuerte caída de la recaudación.

En el medio, no se renovaron los contratos de muchos trabajadores de áreas vinculadas a Género y Familia. Luego de una fuerte presión gremial y mediática, el Ejecutivo ofreció reincorporarlos pero con menos carga horaria. En off, la militancia estaba convencida que el oficialismo intentó sacarse de encima a militantes cercanos a la titular de AySa. Lo cierto es que la reestructuración fue bastante amplia y afectó a todos los sectores. El ajuste recibió reprobaciones desde las redes sociales, que obligaron al intendente a salir a dar una ronda de entrevistas en distintos medios.

Apenas zanjada esta situación, en el oficialismo recibieron de mala manera la publicación del portal Perfil.com, que tuvo rebote en algunos otros sitios, y que informaba sobre distintos familiares del intendente que desempeñan tareas en el Ejecutivo, incluida la concejal Gisela Hortazo, primera dama comunal. En el oficialismo explicaron que son personas de confianza de Zamora y que tuvieron sus correspondientes recortes de sueldo por la reestructuración de gastos.

Pero la similitud y la publicación al unísono levantaron las sospechas en el Ejecutivo. Creen que hubo alguien detrás para generar polémica e incomodar al Intendente.

Apenas unas horas más tarde, algunos usuarios de redes sociales casi sin seguidores ni publicaciones, que bien podrían denominarse ‘trolls’, difundieron una información difamatoria sobre la concejal Micaela Ferraro, funcionaria del ministerio de Desarrollo Social de la Nación y de confianza de Galmarini.

En los estados de Instagram y otras redes se la acusaba de tener una “cueva” para comerciar dólares donde estaría involucrado su grupo familiar íntimo. Sin confirmaciones, lo que se advierte para el buen lector de la política del conurbano, es que fue elegida como adversaria más importante dentro de la interna local con el oficialismo.

Y ya que mencionamos las interpretaciones de los avezados ojos de la política territorial, hay que hacer mención a la visita del presidente Alberto Fernández y del gobernador Axel Kicillof a una fábrica automotriz en Tigre esta semana. En la actividad coincidieron el intendente Zamora y Galmarini. Los equipos de prensa jugaron una carrera virtual para difundir fotos al instante entre los periodistas. Revisando las imágenes de la comunicación local, pero también de la provincial y nacional, no se encontró ninguna pictórica de ambos dirigentes en el mismo cuadro.

La única foto en la que aparecen juntos la publicó el gobernador Kicillof en su cuenta de Twitter, y es la imagen que grafica esta nota.

Comentarios

comentarios

OTRAS NOTICIAS

Encuesta

¿ Habrá acuerdo con el FMI ?

Cargando ... Cargando ...
VIDRIERA POLÍTICA