En una cochería de San Martín se contagiaron COVID-19 por manipular un cuerpo infectado

17 abril, 2020

Ocurrió en Menini Sepelios, en Villa Ballester. Recibieron un cuerpo proveniente de la Clínica Centro de Salud Norte, de Vicente López. Los familiares del fallecido iniciaron una causa penal porque el personal de salud no aplicó los protocolos vigentes y provocó una catarata de contagios.

Tres médicos del Centro de Salud del Norte, de Villa Adelina, una enfermera, una empleada administrativa, y la jefa de mucamas de la clínica privada que atiende PAMI. También el dueño y una empleada de M. Menini Sepelios, y al menos cuatro familiares de una víctima. En total 12 personas, hasta ahora, infectadas de coronavirus. Este cuadro de situación producto de haber estado en contacto con una mujer que falleció la semana pasada en esa clínica privada de Vicente López, cuyo test post mortem dio positivo. Si bien la mayoría está en sus casas en aislamiento obligatorio por orden judicial, al menos dos están internadas.

La muestra para el análisis de COVID-19 se la extrajeron al cuerpo de la jubilada de 65 años por orden de la jueza Sandra Arroyo Salgado, a cargo del Juzgado Federal Nº 1 de San Isidro, luego de que su familia hiciera la denuncia ante la sospecha de que había muerto de coronavirus y no había recibido el tratamiento adecuado. Desde la clínica aseguraron que aplicaron el protocolo recomendado por las autoridades sanitarias y descartaron la “probabilidad de alguna infección cruzada desde otro paciente internado en la Institución”.

Pese a que los síntomas que presentaba la mujer eran compatibles con la enfermedad, la clínica -cuyo dueño es Benjamín José Teitielbaum- no venía tomando precauciones para evitar contagios. Tampoco le advirtió a la familia ni a la cochería que retiró el cuerpo para el sepelio, que podía tratarse de un caso de COVID-19. Es más, ante la pregunta del hermano de la víctima a la doctora Ana Bellusci, esta “lo descartó y minimizó la situación”, según relató Carlos Cellini. Hoy, esta coordinadora médica de la clínica es una de las contagiadas.

“No había medidas de prevención de ningún tipo. Mi hermana había entrado por una infección urinaria el 8 de marzo, la ingresaron a terapia y ya en ese momento, cuando ya se sabía de la epidemia, ni los médicos ni las enfermeras tenían barbijo, ni nada», reconstruyó Cellini ante este medio. “Después la pasaron a piso y estaba recuperándose. Yo la vi el 16 de marzo, y recién pude volver el 30 porque había estado con faringitis y, en el medio, dictaron la cuarentena y tuve que tramitar el permiso para circular. Cuando volví el 30 de marzo, ella ya estaba con oxígeno, respiraba agitada y había tenido diarrea, no quería comer y estaba muy desmejorada”, recordó.

Su hermana murió una semana después, el 6 de abril, luego de descompensarse y tener dos paros cardíacos. En la clínica no le hicieron el test de coronavirus pese a los síntomas que presentaba. “Después que murió, me empezaron a caer las fichas y me asaltaron las dudas de que se podía haber contagiado dentro de la clínica. Mi mujer me convenció de hacer la denuncia y gracias a eso frenamos la cremación del cadáver de mi hermana, y pudimos saber que dio positivo el test”, agregó Cellini.

Según el relato de cuatro empleados del Centro de salud Norte y de particulares que tuvieron a familiares en esa clínica que atiende a pacientes por PAMI, ni el personal de enfermería, ni los médicos, ni las técnicos, ni mucamas tenían barbijos, guantes o camisolín para prevenir posibles contagios. Ahora, la mitad de ellos están en aislamiento obligatorio, y varios esperando el resultado del test que estará en estos próximos días.

Maricel Menini, de Menini Sepelios, confirmó que ella y su tío Mario tienen coronavirus. No sabe bien cómo se contagiaron. Sospecha que fue cuando tuvieron contacto con el familiar de la mujer fallecida o por medio de los papeles que le enviaron de la clínica, el acta de defunción y los documentos de la fallecida.

Los resultados se los dieron el miércoles a la mañana y ahora están con aislamiento obligatorio por orden judicial. «Somos testigos, víctimas y ahora querellantes», comenta Maricel. Ella, su tío y los ambulancieros, que ella sospecha que también se contagiaron, son querellantes en una causa judicial contra la clínica por negligencia.

«Siento mucha bronca. Porque la clínica ocultó la enfermedad y ahora estamos todos contagiados», comenta la mujer. Con ella vive su madre, que también fue testeada. «Sin embargo, le hicieron mal el hisopado y lo tuvieron que repetir porque no dio ningún resultado. Estamos esperando el diagnóstico para estos días», agregó.

Maricel no tiene síntomas. Tampoco su tío Mario. «Lo único que noté fue un dolor de cabeza y cansancio físico. Pero no tengo ni tos, ni fiebre, ni diarrea». Cuenta que está muy preocupada por su mamá, porque fue sometida hace poco a una operación y está con medicamentos. «Ella es joven, tiene 57 años, pero tenemos miedo porque viene de recuperarse de una operación y no sabemos cómo puede afectarla el virus, en el caso de que dé positivo el test».

Menini cuenta que cuando trataron el cuerpo, la clínica no dijo nada. «Lo tratamos como a un fallecido normal. Aun así, tomamos recaudos, porque el ambulanciero nos dijo, cuando llegó con el cuerpo, que en espera en el garaje de la clínica había dos cuerpos más y metidos en bolsas rotuladas como posibles víctimas de coronavirus. Entonces, rociamos con lavandina la bolsa donde se encontraban los restos de la mujer. Pero aún así nos contagiamos».

Maricel, ya que está infectada, le espera un mes de testeos médicos. «Nos llaman todos los días del hospital Thompson para controlarnos los síntomas». Y agrega que una vez por semana se tiene que hacer los hisopados hasta que dé negativo.

INTERVENCIÓN DE LA JUSTICIA

Tras el resultado positivo de COVID-19 de la mujer fallecida, la jueza Arroyo Salgado dispuso el aislamiento obligatorio del hermano de la víctima y su grupo familiar; de su sobrina, marido e hijos; de los dueños y personal de la cochería M.Menini Sepelios, y de los ambulancieros que tuvieron a cargo el traslado del cuerpo desde la morgue de la clínica a la casa funeraria. Y a todos ordenó que le hagan el hisopado. El mismo sábado que tuvo el resultado que le envió la Morgue Judicial, mandó a secuestrar la historia clínica de la paciente.

Si bien Arroyo Salgado está a cargo de la investigación penal por presunta negligencia de la clínica, y se está manejando con extremo hermetismo, pidió una batería de medidas a las autoridades sanitarias destinadas a contener la propagación de la enfermedad.

En este sentido, envió oficios al Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, a la directora de la Regional V, Mariela Torres, y al Municipio de Vicente López, para informarlos de la situación y pedirles que actúen en sus distintas órbitas para evitar la multiplicación de contagios, y evalúen la continuidad de la clínica e, incluso, la posible derivación de los pacientes. A la Regional V que depende de la cartera de Salud bonaerense, le pidió que realice una inspección y auditoría e investigación epidemiología para detectar la posible transmisión comunitaria del virus dentro de la clínica.

Al intendente de Vicente López, Jorge Macri, Arroyo Salgado le solicitó por escrito que tome medidas en forma urgente ya que la clínica -si bien es privada- está en ese municipio, y les avisó a los distritos bonaerenses de Pilar donde vive el hermano de la víctima, y de San Martín, donde reside parte de su familia.

En tanto, al director médico Jorge Pinzetta la magistrada le requirió que le informe qué medidas adoptó respecto del personal médico y no médico de la clínica, por ser el grupo primario que podría actuar como vector del contagio dentro de la institución, y de los pacientes allí internados. Por lo pronto, la respuesta del Centro de Salud Norte al requerimiento del Juzgado fue parcial, ya que solo detalló los nombres de médicos, técnicos, enfermeras y mucamas a los que se le dio licencia por haber estado en contacto con la paciente fallecida, pero por ejemplo no informó qué medidas se tomaron con los pacientes internados. Por ser todos de PAMI y de avanzada edad, constituyen población de alto riesgo para el contagio de coronavirus.

Pinzetta no fue citado a declarar como testigo ya que podría ser imputado a futuro como presunto responsable. En tanto, un abogado de la clínica presentó hoy un escrito en el Juzgado.

Desde el Municipio de Vicente López, en tanto, afirmaron que están “haciendo un seguimiento del tema” y “en plena colaboración con la Justicia en todo lo que piden con una respuesta inmediata”. Asimismo, detallaron las medidas que le pidieron a la clínica que implemente. Entre ellas, el hisopado y aislamiento obligatorio a todo el personal, a los médicos y empleados que estuvieron en contacto con la fallecida, el listado de los pacientes ambulatorios o que estuvieron internados para hacerles un seguimiento desde el área de epidemiología, y la suspensión de visitas y nuevos ingresos de pacientes.

El director médico Pinzetta le habría informado a la secretaría de Salud de Vicente López que “fue hisopado todo el personal y licenciado para aislamiento aquellos que tuvieron contacto con la paciente” y que «no había ningún paciente con COVID-19”.

La sospecha de los trabajadores del sanatorio es que el virus circula ya dentro de la clínica por la falta de medidas de prevención para evitar contagios, que recién comenzaron a implementarse cuando la Justicia informó que el resultado del test a la mujer fallecida había dado positivo.

“Había pacientes que entraban con una neumonía y eran posibles casos de COVID-19, pero no los tratábamos como si lo fueran. No teníamos los elementos adecuados para esa situación. No respetábamos el protocolo”, se lamentó una enfermera.

“Hicimos un planteo de que se tomaran medidas de prevención. Como no nos daban insumos, nos compramos nuestros propios barbijos y no nos dejaban usarlos, nos dijeron que no había que alarmar a los pacientes. Pusimos plata para comprar nosotros las botellas del alcohol. Nadie usaba camisolín para entrar a los cuartos. Recién nos dieron barbijos después que se supo que esta mujer que falleció dio positivo. Pero yo trabajo 14 horas y me dan solo dos barbijos por día. No nos cuidaron, y ahora todos tenemos miedo de estar infectados. No puede ser que yo tenga que estar dentro de mi casa con barbijo para no contagiar a mis propios hijos», agregó.

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