Al surfer lo llevaron a la casa… y se escapó a Ostende

25 marzo, 2020

El joven Federico Llamas fue retenido en la Panamericana cuando volvía en auto desde Brasil. Intentó engañar a los medios presentes y a los controles policiales. Pero fue sancionado y un móvil lo escoltó hasta la casa, en Flores, donde debía hacer cuarentena. Pero se escapó y fue filmado por un vecino. Lo encontraron en Ostende.

Poco antes del mediodía, el juez federal de San Isidro Lino Mirabelli ordenó la captura de Federico Llamas, el joven surfer que este martes fue demorado en uno de los controles que el Gobierno dispuso para restringir el acceso a la Ciudad de Buenos Aires en medio de la pandemia por el coronavirus y huyó cuando fue escoltado a su casa. Está acusado de infringir los artículos 205 y 239 del Código Penal: incumplir las normas para evitar la propagación de epidemias y por desobediencia a la autoridad.

“Vengo de mi casa”, respondía ante las cámaras y las consultas de la prensa el joven de 27 años y rulos pelirrojos desde el interior de su camioneta Ford Explorer verde oscuro, luego de que lo frenaran. “Tengo todo”, decía con una sonrisa. “Esto es porque me gusta tirar facha con cosas en el techo. Me gusta el bochinche”.

Minutos más tarde, sin embargo, cuando los efectivos de la Prefectura Naval Argentina –a cargo del control del kilómetro 17 de la Panamericana-–revisaron sus documentos, Llamas, ex jugador de rugby del club San Marcos de Monte Grande, no pudo justificar por qué circulaba libremente por la autopista.

En ese momento, su actitud se tornó más prepotente con los medios de comunicación que cubrían el momento. “Me estoy yendo a hacer la cuarentena», siguió. «Mi novia es del extranjero. Ella se fue a su país y yo decidí volver”.

Llamas les dijo a los efectivos del Grupo Albatros que trabaja como electricista, que volvía de un viaje en el sur de Brasil, considerado país “de riesgo” por Argentina, y que había ingresado al país a través de la frontera de Paso de los Libres, en la provincia de Corrientes, donde sólo le habían tomado la temperatura antes de dejarlo seguir.

Lo que siguió se transmitió en vivo por televisión. Llamas empezó a increpar a los periodistas y a quejarse por la presencia de las cámaras.

Después de tres horas de operativo, en el que se negó a firmar el acta, un móvil y dos motos de Prefectura escoltaron a Llamas hasta su casa del Pasaje Fabre, en el barrio porteño de Flores, donde debería cumplir la cuarentena y se retiraron. Llamas frenó frente a su casa, esperó que se alejaran y, apenas unos segundos más tarde, encendió el motor de su camioneta –que acumula más de 40 mil pesos en multas entre la ciudad y la provincia de Buenos Aires– y escapó. Un vecino registró la escena desde un balcón y el video se viralizó rápidamente.

Esta mañana, por orden del juez Mirabelli, tras comprobar que efectivamente se había fugado, efectivos de la Prefectura se dirigieron hasta el domicilio de su padre en la localidad de Ezeiza. El abogado de Llamas, sin embargo, asegura que el joven se encuentra en este momento en la ciudad balnearia de Ostende, donde vive su madre, en una dirección que brindó en su declaración jurada. Medios televisivos locales que transmiten en vivo desde su puerta hallaron la camioneta estacionada. En redes sociales, además, una foto de su camioneta lo muestra en una estación de servicio en la ruta.

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