Marcos Peña mira con recelo el circuito 388 de San Martín

9 octubre, 2019

Desde el gobierno nacional buscan robustecer la cosecha electoral del populoso circuito 388 y planean una reorganización de las fuerzas fiscalizadores. Llegarán militantes y voluntarios del ámbito nacional y de otros distritos. ¿Poca confianza en la dirigencia local?

En el gobierno nacional se preparan con todo para las elecciones generales del 27 de octubre. El ala dura de Cambiemos insiste que la mala fiscalización provocó una abrumadora diferencia de votos en las urnas en las PASO del 11 de agosto. Lejos de interpretar el mensaje de la sociedad como un castigo a las malas decisiones económicas que provocaron una gran crisis, los analistas de Casa Rosada redoblan la apuesta con la idea de “dar vuelta” el resultado y fortalecer la presencia en los territorios.

En el mensaje que difunde el oficialismo queda flotando una duda. ¿En Cambiemos creen que se manipularon los resultados, o buscan ser más agresivos en las escuelas para poder alterar el conteo en cada mesa?

En las PASO de agosto hubo quejas en los territorios por la llegada de dirigentes y militantes migrados desde distintos lugares. Muchos de ellos voluntarios políticos que recibieron un pago por fiscalizar, otros son militantes de zonas donde hay abundancia, y además aparecen muchos empleados estatales obligados a trabajar en la jornada electoral. Como sea, la dirigencia política de Cambiemos estuvo mareada el día de las urnas.

En San Martín se repartió la fiscalización entre las fuerzas más tradicionales que componen Cambiemos, con fuerte presencia del radicalismo, la militancia que acompaña a los Ivoskus, dirigentes barriales que no acompañan al peronismo, referentes del PRO, y muchos extranjeros.

Los que conocen el territorio como la palma de la mano avisaron que la coordinación no fue buena. Pero, sabedores del pulso sanmartinense, de ninguna manera ponen en juicio el resultado electoral.

Desde el bunker central de Cambiemos revisaron los resultados y pusieron la lupa en el populoso circuito 388, que abarca en gran parte a Billinghurst, y también a zonas de Villa Ballester y Loma Hermosa. Interpretaron que en esa zona el resultado fue mucho peor que en el resto del distrito. Y ahora organizaron un gran desembarco para fiscalizar en esas escuelas.

“Es gente que no sabe de San Martín y que no es de acá. En ese circuito siempre le fue mal a las fuerzas no peronistas”, analizó en off un dirigente que conoce mucho el territorio.

En San Martín se despabilaron los militantes históricos que buscan defender su territorialidad. La reorganizaicón de Cambiemos dejó sin escuelas para fiscalizar a dirigentes del ivoskismo, del radicalismo, de peronistas que no comulgan con el Frente Todos, y hasta a integrantes del PRO.

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