Se juegan todo en 90 minutos

3 octubre, 2019

Más que una simple definición entre los equipos más grandes de Argentina para llegar a la final de la Copa Libertadores, hay una disputa política muy grande que pone en juego la continuidad del macrismo en Boca tras 24 años al frente. Incluso el gobierno termina mezclando su suerte nacional al club xeneise. Una encuesta, intentos de postergar el partido para el 29 y mucho temor por lo que pueda pasar el 22 de octubre.

Por Santiago Falcone

La victoria de River en la ida de las semifinales de la Copa Libertadores fue un golpe muy duro para el club de la Rivera, porque son dos goles los que lo separan del empate y con la diferencia técnica de ambos equipos parece muy distante la clasificación a la final de Boca. Daniel Angelici, actual presidente del xeneize, sabe muy bien que puede ser perjudicial para la continuidad del oficialismo al frente del club.

El macrismo, incluyendo a Angelici, Gribaudo y todos los integrantes de la agrupación “La Mitad+Vos”, están próximos a perder el poder político nacional y provincial, y lo que menos quieren es perder el mandato de uno de los clubes más grandes del país, porque bien saben que es un gran trampolín hacia cargos estatales.

En la reunión con Marcos Peña, el Tano planteó que no existe Plan B frente a la eliminación de la copa contra los Millonarios porque el campeonato es la única vía que tienen para poder ganar ampliamente las elecciones. De otra manera, Ameal, o incluso Santamaría, podrían hacerle frente y quitarle el trono.

Resultado de imagen para macri santa fe boca

El jueves, durante la presentación en Santa Fé, el máximo mandatario de la nación hizo plena referencia al cruce entre el Xeneize y los Millonarios, trasladándolo al desafío que tiene por delante en las elecciones del 27 de octubre, dejando un mensaje de que Boca tiene mucha importancia en su carrera.

Es un día doloroso para los hinchas de Boca, pero hay que reconocer que ellos jugaron un gran segundo tiempo, nos superaron marcadamente en el segundo tiempo, pero falta la revancha, así que como digo que el 27 (de octubre) sí se puede dar vuelta la elección y seguir trabajando juntos porque lo que hemos hecho es importante, no fue en vano”, sostuvo Macri en conferencia de prensa.

Agotar los recursos

Durante los últimos meses, la Comisión Directiva a cargo de Angelici envió una serie de encuestas a sus socios para conocer la intención de voto. Sin embargo, en la tarde del jueves, tras la derrota con el equipo de Gallardo, las preguntas variaron un poco, ya que hacían referencia exclusiva a como votarán los socios en caso de que el equipo gane o pierda la Libertadores.

Además, también hacían elegir sobre quien es el principal responsable de la situación actual que atraviesa la institución, y entre las opciones aparece: ‘Dirigencia’, ‘CONMEBOL’, ‘Plantel profesional’ y ‘Fallos arbitrales’. Los más llamativo es que aparece la figura de Macri ligada a los candidatos y como se orientará el voto.

Luego de conocerse el presente cruce entre los dos equipos más exponentes del país, el gobierno tuvo intenciones de mover el partido de vuelta que se jugará el 22 de octubre por “motivos de seguridad”, ya que intentan evitar incidentes como el del 24/11 del año pasado en la llegada del micro de Boca al Monumental, que podrían tener impacto sobre el resultado electoral 5 días después.

Este pedido fue intensificado luego del miércoles, pero la CONMEBOL parece haberlo denegado tras la publicación instantánea en redes sociales de la fecha del partido en la Bombonera.

Más que fútbol

Claramente, el oficialismo político y los actuales dirigentes de Boca entienden que hay más que una copa en juego. Los socios no están para nada conformes con la gestión de Angelici, arraigado al macrismo, y otra eliminación frente a su eterno rival puede desencadenar en la perdida de poder en la institución.

Sin embargo, no es solo el control del club el que está en juego, el presidente comprende que también podría influir directamente sobre el resultado electoral y un ámbito más en el que se encuentra una posible derrota. El fútbol se encuentra una ves más ligado a las disputas gubernamentales y Cambiemos no se quiere ver afectado.

Comentarios

comentarios