Matías Ronconi: «La gente volvió a las quemas a buscar comida»

20 septiembre, 2019

El titular de la ONG “Pequeños Pasos” fue entrevistado en LaNoticiaWeb TV y habló sobre la Ley de Emergencia Alimentaria recientemente aprobada. Dijo que que están “bastante colapsados”. De todas formas, rescató la labor de Carolina Stanley.

El presidente de Pequeños Pasos, una ONG dedicada al problema de la mal nutrición en la primera infancia y la enseñanza de oficios para los jóvenes en situación de vulnerabilidad, Matías Ronconi dialogó con Eduardo Román en LaNoticiaWeb TV y dijo que a esta crisis no la ve «como la del 2001” pero que «la inflación está liquidando cualquier esfuerzo».

“(Carolina) Stanley es una gran profesional y creo que ha armado muy buenos equipos y otros equipos no le han dado respuesta como yo creo que ella imaginaba. No la acompañó tampoco la coyuntura nacional”, elogió Rosconi. Además, habló de la Ley de Emergencia Alimentaria recientemente aprobada por ambas cámaras del Congreso.

¿Esta ley sirve para algo?

Si, sirve. Nos parece que es un momento donde todos los esfuerzos que se hagan, desde una ley hasta lo que podamos hacer desde organizaciones –privados o de entes públicos–, suman para un momento que es complejo y que se da por un montón de cuestiones y en múltiples situaciones que llevan hoy a la gente a tener que recurrir a un montón de veces a cosas impensadas. Una de ellas es a no poder tener el alimento de todos los días arriba de la mesa.

Recién me decías en la pausa esta situación de lo que pasa con la gente que no está comiendo las cuatro comidas. Pero también está lo que se sabe de dónde la gente está yendo a buscar la comida porque no tiene para comer.

Me preguntaron si esto se asemejaba al 2001. Yo dije que no, no lo veo como en el 2001. Pero lo que sí estoy viendo es que la gente volvió en muchos casos a las quemas, a buscar comida. Y eso hace que uno se empiece a dar cuenta del momento que estamos pasando.

En esta idea de que Vidal aumenta la cápita para que coman observemos lo que comen los pibes en los comedores: hidratos de carbono puros; polenta; arroz; fideos. Bajó muchísimo la calidad alimentaria justamente por la devaluación.

Evidentemente cualquier esfuerzo que vayamos a hacer la inflación lo está liquidando. Y también en los comedores o en los espacios de infancia uno hace un esfuerzo sobrehumano para poder continuar brindando una calidad de atención y un alimento como corresponde. Ni hablar en los lugares y en estos merenderos o comedores que están en los corazones de los asentamientos y que no tienen los recursos o la llegada de privados o esfuerzos que hacen que esa calidad se mantenga. Para lo cual, también llamamos a que todos nos podamos sumar, desde vecinos hasta privados, para tomar conciencia de este momento. Es un momento crítico, hay que triplicar esfuerzos. Sin dudas que hace falta mejorar esa calidad lo antes posible.

Algunas organizaciones sociales quieren introducir la cuestión de las quintas. La cuestión de “denme un poco de tierra para poder trabajar” y que en esa situación hubiera un circuito por fuera de la cuestión comercial. ¿Lo ves posible?

Lo veo difícil. Tal vez en zonas rurales puede llegar ser más fácil. En las zonas en las que estamos trabajando, casi siempre conurbano, es muy complejo porque son rellenos en muchos lugares. Hemos intentado realizar, en muchas ocasiones, talleres de huerta y uno termina plantando en altura, porque la tierra debajo tiene un montón de contaminación. No podríamos estar utilizando la tierra.

¿En qué lugares estratégicos ustedes están trabajando?

Estamos en San Martín, en Costa Esperanza; en Tigre; en cuatro barrios de La Matanza; hemos hecho algunos trabajos y seguimos haciendo en Lanús; en Quilmés, estamos en Villa Itatí, en la rivera, que también está con mucha necesidad.

Con lo cual el contacto de ustedes con la emergencia extrema es tremendo.

Es tremendo. Si, estamos bastante colapsados.

Ustedes trabajan sobre adolescentes respecto de los oficios, ¿eso cómo está?

A partir de los 18 años implementamos junto con un programa que se desarrolló desde Nación y llevamos adelante. Son nueve espacios de oficios. Eso está muy bien, tuvo muy buena recepción en la gente y en los barrios porque se ponen a disposición mínimo cuatro currículas –plomería, electricidad, etc–. Es muy lindo, muy interesante. Lo que ocurre ahí es que estamos necesitando una mayor intervención del Estado provincial, nacional y municipal para que podamos articular con las oficinas de empleo y los secretarios de producción y para que tenga salida laboral real.

Atención a todos los intendentes de la zona que acabamos de nombrar. Sino no tiene mucho sentido, sobre todo por la frustración de los pibes.

También necesitaríamos incentivos para el empresario, que pueda llevar a esa persona que acaba de adquirir esa herramienta.

¿Qué pasó con Carolina Stanley que fracasó así?

Stanley es una gran profesional y creo que ha armado muy buenos equipos y otros equipos no le han dado respuesta como yo creo que ella imaginaba. No la acompañó tampoco la coyuntura nacional y tal vez hasta del exterior. Pero yo creo que tenemos que pensar de acá para adelante cómo podemos, triplicando esfuerzo, desarrollar propuestas, revisar qué es lo que se hizo mal y llevarlo adelante de una mejor manera.

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