Padre Alberto: «Usar el espacio que nos brinda una celebración religiosa es aprovecharnos»

16 septiembre, 2019

El cura de Olavarría -que trabajó durante una década en una capilla de José L. Suárez hasta que fue amenazado por los narcos y trasladado- opinó sobre la crítica que al arzobispo de Salta le brindó a Macri durante la celeberación de la fiesta del Señor y la Virgen del Milagro. Además fijó postura sobre la Emergencia Alimentaria: «Se habla de una situación social extrema, pero también le tengo miedo a esas estrategias políticas».

El presidente de la Nación, Mauricio Macri, participó este domingo en Salta de la misa de la Fiesta del Señor y la Virgen del Milagro. Durante la celebración, el arzobispo Mario Antonio Cargnello hizo una reflexión sobre la pobreza y le habló directamente al Jefe de Estado.

Antes de culminar la misa el sacerdote recordó que el Presidente había prometido luchar por el objetivo de alcanzar la pobreza cero en el país y aseguró: «Salta le da rostro a la pobreza».

Esto trajo revuelo político dentro de la iglesia católica. Hubo opiniones cruzadas sobre el contexto en el que el arzobispo criticó al presidente.

«Usar el espacio que nos brinda una celebración religiosa es aprovecharnos. Aunque es cierto que la opinión del arzobispo es acertada. No me gusta el lugar y la modalidad. Creo más en el diálogo personalizado, que vaya, pida una audiencia y hablen ahí. Creo más en eso. Soy más de esa línea», explicó a Radio UrbanaBA el Padre Alberto.

Hace dos años fue trasladado a Olavarría por un atentado que sufrió en Barrio Libertador a raíz de sus denuncias y lucha contra las drogas. En este localidad llegó a trabajar durante casi una década.

La situación social en el país es muy compleja. ¿Cómo vio las marchas por la emergencia alimentaria?

La cantidad de cortes y piqueres es terrible. Se habla de una situación social extrema, pero también le tengo miedo a esas estrategias políticas. Que los gobernantes se hagan responsable de esto hasta la fecha establecida. Vengo del hambre democrático de la década del 70, entonces los que son elegidos que cumplan su periodo dentro del marco democrático. Las salidas de Alfonsín y De la Rúa producen estancamiento en el desarrollo del país. Y ahora sufrimos lo que se sembró.

¿Cómo está Olavarría?

Es una ciudad equilibrada en estos aspectos. Salí del barrio Libertador donde había 32 mil paraguayos. Y en Olavarría también me encuentro con una comunidad de paraguayos hermosa trabajando. Y ahora está la llegada de venezolanos. No existen situaciones de necesidad extrema como en el conurbano. Y vi un gobierno que da respuestas en las instancias y a través de ONG. Esa necesidad urgente está cubierta. Me preocupa que nos establezcamos durante años en la misma situación.

En las marchas se pedían más planes. ¿Qué piensa?

Hay un reclamo. Y las necesidades se extienden en ese anillo de pobreza de las grandes ciudades. Buenos Aires no es toda la Argentina. En el interior, en muchos lugares como Olavarría, las necesidades están cubiertas y la gente busca trabajo. Si hay piquetes en algunas plazas, están más movidas por lo ideológico, no por una necesidad urgente de alimentación. Como quizá sí sucede en el conurbano, donde sí palpé la necesidad. A veces no hay que dar por caridad lo que corresponde por razón de Justicia.

Comentarios

comentarios