Matrimonio de licencia

2 mayo, 2019

Él es el presidente de Diputados provincial y fue denunciado por acoso y abuso sexual. Una de sus denunciantes es una joven militante del PRO que ya fue recibida por Vidal y Laura Alonso. Mosca pidió licencia, se presentó en la fiscalía y solicita a la Cámara el retiro de sus fueros. Ella tuvo su momento de gloria en 2017, ganó una senaduría, pero ahora está por retirar su candidatura a Intendenta de Cambiemos en Avellaneda. Ese lugar sería para el periodista Luis Otero.

En lo político, este matrimonio pasa su peor momento desde que Cambiemos es gobierno en Nación y Provincia. En la intimidad, nadie sabe por cuál etapa está pasando el matrimonio. Pero se sabe que son semanas de mucho nerviosismo.

Mosca y la senadora nacional Gladys González no están pasando por un buen momento político.

La legisladora llegó a su banca en la Cámara alta en 2017, cuando María Eugenia Vidal, su amiga, la ubicó como segunda candidata a senadora por la Provincia de Buenos Aires. Se quedó con la banca que, desde Unidad Ciudadana, peleaba Jorge Taiana.

González tuvo por aquellos años su etapa de mayor conocimiento mediático. Se la elogiaba en los medios por su dureza en la intervención del gremio de Omar «el Caballo» Suárez y también por sus aportes en la investigación. Por su lucha contra la corrupción y su parsimonia al hablar, muchos la comparaban con la propia Vidal, la figura más destacada del oficialismo.

EN 2017 se la daba como candidata fija de Cambiemos para ganar Avellaneda y desterrar al peronista Jorge Ferraresi. Si bien todavía no bajó su candidatura, no faltaría mucho tiempo para eso.

El periodista Luis Otero dejó la conducción del exitoso noticiero del mediodía de Canal 13 para meterse en política. No dejó ese cargo «por las dudas». Le prometieron que sería el candiato macrista en Avellaneda. Y está en camino a cumplirse. Las versiones dan cuenta que es muy difícil derrotar al actual jefe comunal y que quizás por eso preservarían a la senadora bonaerense para otra oportunidad.

Al mismo tiempo que su marido, el presidente de la Cámara de Diputados de la Provincia, Manuel Mosca, era denunciado por acoso y abuso sexual ante la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema. La denunciante es una joven militante del PRO, partido al que él llegó a través de sus raíces peronistas.

La reacción de Mosca fue una táctica ofensiva, similar a la que desarrollaron otros famosos denunciados de esta manera: fue a una fiscalía de La Plata y denunció que estaba siendo víctima de una extorsión y pidió licencia en su cargo.

La denunciante dijo que los abusos ocurrieron años atrás, durante la campaña del 2015 en la que Mosca, en la provincia, articulaba de «armador»: confeccionaba listas de posibles candidatos, además de manejar mucho dinero porque también organizaba eventos, reuniones, comités.

La denunciante se reunió tres semanas atrás con Laura Alonso, que está al frente de la Oficina Anticorrupción, y le contó todo. No fueron las únicas denuncias que escuchó Alonso. Dos mujeres más relataron los supuestos abusos cometidos por Mosca, de 36 años.

Además de acosos y abusos sexuales, las mujeres hablaron de situaciones de maltrato y degradación.

Ni Mosca, ni González, ni Vidal ni la denunciante hablaron públicamente de la cuestión. Desde el matrimonio intentarán tapar lo más posible y seguirán con las denuncias por extorsión. Vidal por el momento se colocó más cerca de las denunciantes.

Ante la pedido de licencia del dirigente de Cambiemos, la siguiente en la línea sucesora para la conducción de la Cámara baja provincial es la diputada Marisol Merquel,integrante del bloque que representa a los intendentes peronistas y referenciada con el jefe comunal lomense.

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