La OCDE prevé que Argentina seguirá en recesión en 2019

22 noviembre, 2018

El endurecimiento de las políticas fiscales y monetarias mantendrán a la economía argentina en recesión lo que resta de este año y todo el que viene, aseguró la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

En su informe semestral de perspectivas, la organización calculó que el PBI de Argentina caerá 2,8% este año y 1,9% el próximo, aunque en 2020 se vería un repunte del 2,3%.

“La consolidación y la política monetaria restrictiva serán un lastre para el crecimiento a corto plazo, pero son necesarios para reducir los persistentes desequilibrios fiscales y de la cuenta corriente. Esto y una mayor independencia del Banco Central, si se implementa, ayudará a restaurar confianza. Además, una mejor cosecha y un tipo de cambio real más bajo apoyarán un crecimiento más fuerte las exportaciones”, sostuvo el organismo.

El informe se conoce justo cuando ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, se encuentra en París para reunirse con el secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, antes de presentarse ante el consejo de la entidad. Su es presentar los avances sobre el proceso de transformaciones económicas, sociales e institucionales hechas para avanzar en la integración con el organismo.

Según el informe del organismo, el endurecimiento de las políticas fiscales y monetarias mantendrán la economía argentina en recesión este año y el próximo, pese a que hubo “esfuerzos significativos para aplicar reformas estructurales”.

Cifras

Para la entidad, el consumo privado y la inversión se mantendrán bajos por menores ingresos reales, mayores tasas y un aumento del desempleo. El consumo privado caerá -0,1% este año, -2,1% en 2019 y subirá 2% en 2020, mientras que el gasto del Ejecutivo retrocederá -2% este año, -3,2% el próximo y -2,5% en 2020.

Aunque en 2018 la OCDE espera que las exportaciones caigan un -2,9%, para los dos próximos años se anticipan avances del 9,3% y el 8,3% respectivamente. La demanda doméstica tardará más en recuperarse, pero en cuanto el proceso de reforma finalice la economía “tendrá menos vulnerabilidades y una base más sólida”.

Lo que podría afectar las perspectivas de mejoría serían una contracción de la demanda doméstica mayor de la prevista, el creciente desempleo y un deterioro de los indicadores sociales.

Tampoco descartó que haya una mayor devaluación que pueda sumar más “riesgos a la deuda pública”, pese a que el mercado cambiario por ahora está estable. “Como el 70% de la deuda pública está denominada en moneda extranjera, la devaluación elevó su valor en moneda nacional respecto al PBI. Además, no se pueden descartar más depreciaciones, algo que aumentarían los riesgos de la deuda pública”, sostuvo.

Sin embargo, destacó “el compromiso continuo con un tipo de cambio flotante, con intervenciones limitadas a casos de extrema volatilidad, algo que debe preservar el tipo de cambio más competitivo y apoyar un mejor desempeño de las exportaciones”.

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