Aportantes truchos: los números que complican a Cambiemos

1 noviembre, 2018

Un cuarto de los aportantes son pobres. Más de 500 son beneficiarios de planes sociales. También hay 2.500 monotributistas y más de 500 monotributistas sociales. Son los números de la investigación del juzgado federal n° 3 de La Plata.

Uno de cada cuatro aportantes de campaña declarados por Cambiemos en la provincia de Buenos Aires durante 2017 son personas de bajos recursos. Son los números que arroja la investigación en el juzgado federal número 3 de La Plata, actualmente a cargo de la única investigación penal contra el oficialismo por presunto lavado de dinero, falsedades ideológicas y posibles dádivas en la recaudación realizada por el partido de Gobierno para las elecciones legislativas del año pasado.

El juez Ernesto Kreplak ya identificó 4.721 aportantes físico a esta campaña. Entre estas personas, unas 1.147 son beneficiarios de planes sociales (567) y monotributistas sociales (580). Estos hombre y mujeres conforman el universo de los contribuyentes más sensibles de Cambiemos y equivalen al 24,3 % del total de aportantes físicos.

Muchos de ellos habitan en zonas humildes del Gran Buenos Aires. Decenas de ellos ya testificaron ante la Justicia para confirmar que nunca pusieron dinero en la campaña, a pesar de que sus nombres figuran en la lista oficial entregada por el partido para justificar de dónde sacó el dinero para financiarse. Sus contribuciones, en muchos casos, son en pequeños montos, lo que demostraría que los recaudadores sabían a quiénes estaban utilizando para blanquear fondos de campaña.

Otro grupo también está siendo analizado por el juzgado platense. Hay 2.556 monotributistas en la lista de contribuyentes a la campaña. Representan el 54 % de los aportantes físicos. Otro dato llamó la atención de los investigadores: el 22,7 % de los monotributistas sociales.

Una de las hipótesis centrales en este caso es que empresarios con contratos con el Estado (especialmente con la Ciudad de Buenos Aires, pero también con Nación) prestaron los nombres de sus empleados a Cambiemos, con el fin de que los utilizaran para blanquear aportes con cifras más elevadas. Tal es el caso de la empresa de seguridad privada Murata. Sus empleados figuran aportantes en la primaria 2015 y en la presidencial 2015 de Mauricio Macri, y en la elección bonaerense de 2017.

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