Soldadito mata Asignación

11 octubre, 2018

La crisis se prolonga y la recesión no tiene fecha de vencimiento. En las urgencias cotidianas aparece el brazo narco en los barrios más pobres para ofrecer trabajo que se paga mejor que cualquier rescate del Estado. Una puerta de entrada que no se sabe dónde termina.

Por César Morielli

“Lamentablemente esto significa una mayor cantidad de pobres”. Palabras más o palabras menos, el presidente Mauricio Macri admitió que la impericia del gobierno en materia económica, luego de la última gran devaluación con escalada del dólar, ha generado mayor cantidad de pobres. La pasada información difundida por el INDEC mostraba algo más de un poco confiable 27%. Los números de la UCA y el CIPEC son todavía un poco más alarmantes.

El crecimiento de la pobreza y la marginalidad trae demasiadas desventuras. Detrás de los fríos números estadísticos hay familias que hacen lo que sea para cubrir los gastos. El estado anunció incrementos en las ayudas sociales. Pero todas las decisiones están por debajo de los indicadores de la inflación anual, que superó el 40%. La gobernadora María Eugenia Vidal dispuso un incremento del 15% en el Plan Más Vida, el Servicio Alimentario Escolar, y las Unidades de Desarrollo Infantil. También sumó levemente la entrega de alimentos.

Además sube el 15% las jubilaciones mínimas y las asignaciones familiares de empleados que cobran menos de 21 mil pesos. Todos los fondos extras no estaban presupuestados. Pero las decisiones no alcanza. El 47% de los niños de la provincia de Buenos Aires son pobres. El fantasma del estallido social de diciembre ya llegó.

Entre tanto Cambiemos apuesta a la estrategia de comunicación política. Avisa que si hay saqueos es porque están planificados, la ministra Bullrich amenaza con un recrudecimiento de la mano dura represiva y el avance sobre el narcotráfico, y el presidente se muestra compungido ante la desgracia de la marginalidad creciente. Nada detiene la realidad de las barriadas más pobres.

En los asentamientos del conurbano el narcotráfico siempre es una salida. Directa o indirecta. La lucha contra la delincuencia y las mafias del narco no se libra únicamente con los mecanismos de seguridad. Donde hay hambre y pobreza aparece el aparato ilegal para ofrecer una salida. Las decisiones económicas del gobierno empobrecen y agravan la situación. “Van a ser los tres meses más largos de la historia”, dijo un encumbrado ministro bonaerense off the record hace pocos días.

Los que conocen de la situación social lo vienen avisando hace rato. Más allá de los discursos que apelan a “la grieta”, en el oficialismo saben que los intendentes de la oposición colaboran para que la situación no se desborde.

En el medio aparece la cotidianeidad: los hijos de la crisis del 2001, junto a la cuarta generación de pobres estructurales, que puede agarrar una AUH de $ 1.600 pesos, o aceptar $ 5.000 que ofrecen los dealers para ser los “ojos” de la organización en el territorio y oficiar de campana, ocupar el escalón más bajo sin tocar el producto. El trabajo más sencillo en los barrios narcos paga mejor que dos AUH juntas. No hay dudas para los que pasan hambre.

Poco pueden hacer los Movimientos Sociales, la Iglesia o cualquier ONG que busca llevar a los chicos del barrio por el buen camino. En esa mezcla, la violencia no tiene rostro, y las víctimas siempre son responsabilidad de la política.

Daniel Arroyo, un experto en la problemática social y ex ministro de Desarrollo Social, está presentando el libro “Las 4 Argentinas”. Explica que existen la Argentina de la Pobreza, la Argentina Vulnerable, la Argentina de Clase Media, y la Argentina de Clase Alta. Todas marcadas por el conflicto, la fragmentación y la tensión.

“Quien vende droga en el barrio, es a quien le va mejor económicamente. El que vende droga es un nuevo sujeto social instalado en Argentina. Entonces tenemos pibes que deben plata y que adoptan una adicción, y enseguida alguien les empieza a decir cosas que están mal”, explicó Arroyo en su última visita al ITUOM de 3 de Febrero. También manifestó que «todas las familias están sobrendeudadas. Con la tarjeta de crédito, o con un préstamo de alguien dudoso. Y finalmente terminan con el financista del asentamiento que tiene vínculo directo con el narco. La plata no alcanza”.

Hace algunos meses, en diálogo con LaNoticiaWeb, el abogado penalista Diego Diéguez Ontiveros había avisado que la situación se empeoró hace bastante. El gobierno toma decisiones ahora porque el estallido es inminente.

“Lo peor del narcomenudeo, si seguimos las investigaciones, es que la Clase Media ha formado parte. En la venta de droga hay mucha gente involucrada que no son los pibitos de gorrita. Incluso padres o familias participan de eso. La droga, como todo negocio exitoso, te gana en la avidez por el dinero. En sociedades con situaciones económicas críticas, que penetra en la Clase Media, la necesidad de llegar a fin de mes y tener un dinero para comprar algo que necesitas es muy fuerte. Y se va perdiendo la pauta moral: si el político roba, el comisario roba, cuánto más puedo influir yo, soy un granito de arena. Entonces también hay una complicidad de parte de la sociedad civil que se ven en las causas penales. Se ve en la cotidianeidad. El narco penetra en estamentos sociales que lo legitima. Ya no hablamos de elementos marginales”, explicó el letrado en una entrevista con nuestro portal.

Si el narco merodea en las necesidades de la Clase Media vapuleada por este modelo económico, ¿cuánto más podrá hacer en las barriadas y con los chicos más humildes?

Comentarios

comentarios

OTRAS NOTICIAS

Encuesta

¿ Habrá acuerdo con el FMI ?

Cargando ... Cargando ...
VIDRIERA POLÍTICA