De Aramburu a Carrió, la historia del cipayaje

10 octubre, 2018

Por el Lic. Jorge Benedetti

Desde los albores de nuestra vida independiente el neocolonialismo anglosajón acompaña nuestra historia y la de los pueblos del continente sudamericano. Ya en 1823, el célebre cipayo Bernardino Rivadavia nos sujeta a una historia de dependencia (que aún perdura) con la firma del tristemente recordado empréstito de la Baring Brothers, cancelado recién el 17 de octubre de 1947 por el Gral. Perón, cuando además declara la Independencia Económica de nuestro país.

Podemos decir que allí comenzaba la línea histórica Rivadavia, Aramburu, Rojas, Videla, Martinez de Hoz, Menem, Cavallo, De la Rua, Sturzenegger, Macri, Caputo, Dujovne, Carrió, Pichetto (1).

¿Qué tienen en común estos personajes? Su trabajo a favor de sostener la espada de Damocles de la deuda, que sirve para dar visos de legalidad a la dependencia económica, al robo de la riqueza nacional y al sostenimiento de la pobreza de nuestro pueblo.

Todos los “empréstitos” que se firmaron con la usura internacional, además de ser fraudulentos, pues nunca llegaron fondos ni inversiones reales a nuestra patria, sólo sirvieron para dar una apariencia de legalidad a una estructura de robo y dependencia.

Para no ir demasiado lejos destaquemos que el nuevo orden mundial de la posguerra decide crear sus instituciones. Así, con los acuerdos de Bretton Woods, se genera un organismo de control en lo económico, dando nacimiento al tristemente célebre Fondo Monetario Internacional (XII/1945).

Rápidamente todas las naciones del continente son “invitadas” a ingresar a la nueva institución, pero una se resiste duramente: Argentina y su presidente, el Gral. Juan Perón. Por el contrario, éste denuncia el carácter de instrumento del neocolonialismo y desarrolla una política independiente que por los resultados constituye un “pésimo ejemplo” para el resto de las naciones del continente: crecimiento económico y justicia social sin las nefastas intervenciones del mencionado organismo.

Como el golpe contra Irigoyen tuvo “olor a petróleo”, el golpe contra Perón tiene el sello del castigo de las potencias anglosajonas y sus aliados a la política independiente y tercer-mundista del gobierno peronista (2).

Lo cierto es que a pocos meses del golpe contra el gobierno constitucional y en un marco de represión que será seguido de fusilamientos sin juicio previo, Argentina ingresa al FMI (19/4/56).

OTRO GOLPE POR LA DEUDA

El verdadero peronismo y la usura, se convirtieron en enemigos irreconciliables. De esta manera otro gobierno constitucional, el de Isabel Martínez de Perón, decide a fines del año 1975, cancelar totalmente la deuda externa de nuestro país (3).

El plan consistía en que con los excedentes de la esperada súper cosecha de 1976 (la que efectivamente fue record), Argentina completaría el desendeudamiento comenzado en 1973 y cancelaría totalmente su deuda, liberándose de las intromisiones del pérfido organismo y de los otros entes de la usura.

Todos sabemos lo que tristemente sucedió. Una banda de carácter absolutamente criminal, no sólo derrocó al gobierno constitucional, asesinó a 30.000 compatriotas, sembró el terror, el hambre y la destrucción del tejido social y productivo de la Argentina, sino además que generó un irracional proceso de endeudamiento fraudulento, sin ninguna contrapartida y con un sólo objetivo para los cómplices locales: la fuga de capitales.

En efecto, cada dólar de la supuesta deuda, se convirtió en uno fugado del país, con lo cual se cometió un doble latrocinio, por un lado se evadieron cuantiosas cifras de dinero y por el otro se endeudó irracionalmente al país sin ninguna obra que lo justificara. Es de destacar que en este periodo se constituyó una nueva oligarquía, la que fugó divisas y a la cual se le

estatizó la deuda. Uno de los principales grupos en participar de esta estafa y que creció considerablemente durante este periodo, fue el Grupo Macri.

Lo que siguió también es tristemente conocido.

NUEVOS GOLPES: AHORA MEDIÁTICOS Y DE MERCADO

La destrucción del tejido social, tuvo su correlato político, un pueblo desmovilizado y desorganizado, con las estructuras de poder en manos de sus enemigos, no pudo corregir el rumbo con la restauración de los procedimientos democráticos, por el contrario, los gobiernos de Menem y De la Rua, con las intervenciones de D. Cavallo, D Marx y F. Sturzenegger, multiplicaron el endeudamiento, la dependencia y la pobreza del pueblo argentino, la que alcanzó a más del 50% de la población, generando el “estallido del 2001”, con la declaración del default, la llegada de un gobierno de transición y la irrupción del gobierno kirchnerista, el que adoptó una dura política con los acreedores y negoció el canje de la deuda en las mejores condiciones conocidas hasta este momento. (1)

EL ENDEUDAMIENTO MÁS ESCANDALOSO

Los argentinos pensábamos que después del endeudamiento de la dictadura de Martinez de Hoz y el megafraude de Cavallo -Sturzenegger, no habría estafa que pudiera superarlos, pero nos equivocamos.

El presidente Macri, como expresión de la irracionalidad de los sectores dominantes (locales e internacionales), generó un endeudamiento descomunal, comprometiendo hasta nuestros tataranietos, en un proceso de robo que repitió los esquemas anteriores, es decir, no existió ninguna contrapartida en obras o acumulación de divisas y sí fue equivalente a la fuga de dólares de los grupos dominantes.

LA DEUDA ODIOSA

De todas maneras, hoy en el mundo los estafadores tratan de “blanquear” y legalizar sus robos, dado que la legislación mundial y la conciencia mayoritaria de la humanidad rechaza estos procedimientos descarados.

Los conceptos de “deuda odiosa” o de “deuda detestable” han acumulado una larga jurisprudencia a nivel planetario, que comienza con el caso de la deuda cubana durante la etapa colonial. (2)

Si bien originalmente se consideraba esta doctrina para las deudas de las dictaduras, la misma se ha hecho extensible a las contraídas sin el consentimiento de los pueblos, considerando que darles valor implicaría un “grave riesgo moral”. En ese sentido uno de los autores más calificados manifiesta que “la única forma de evitar el ´riesgo moral´ y prevenir malos préstamos en el futuro, es asegurar que los préstamos inmorales del pasado no sean pagados”. (3)

Por supuesto que levantado este principio por parte de la dirigencia nacional, los mandantes internacionales han comenzado a tomar las previsiones del caso.

Por un lado el Wall Street Journal, vocero de los mercados de especulación, ha manifestado claramente que su recomendación a los inversores es huir del mercado argentino.

EL GOLPE DE CARRIO Y PICHETTO

Al mismo tiempo y no casualmente, la vocera de los intereses norteamericanos amenaza con romper la alianza gobernante como modo de separarse de la catástrofe y en un intento de implicar de esta manera al parlamento en general y al peronismo en particular, en la operación de legalización de la deuda, concretada en su ratificación expresa, o tácita, al aprobar el presupuesto del FMI.Como la situación está muy deteriorada y gran parte de los parlamentarios que habían tenido una actitud “de diálogo” con el gobierno, se dan cuenta que deben separase del desastre que se avecina, comienzan a declarar que “este presupuesto no se puede aprobar”, sin dejar en claro si lo harían realizándole algunos parches, pero legalizando la intervención del FMI, o -constatando que este presupuesto delimita campos- están decididos a no convalidar la legalización de un nuevo endeudamiento fraudulento que traerá más hambre y miseria sobre el pueblo argentino.Entonces aparece la solución extrema, Carrió golpea y hace caer al gobierno, en colaboración con los especuladores y el parlamento elige uno nuevo, de transición, encabezado por Pichetto, quien asumiría, intentando dejar pegado al peronismo, en la aceptación del fraude y el robo perpetrado. En consecuencia los argentinos bien nacidos decimos, cuando más rápido se vaya Macri y su banda, menos daño se le realiza al pueblo argentino, pero en este caso el “gobierno de transición” deberá separarse de las negociaciones y del endeudamiento espurio y formular un plan de salvación nacional, acordando con todos los sectores, en particular trabajadores, desocupados, el empresariado Pyme, los verdaderos productores rurales e inclusive una gran parte de las grandes empresas no complicadas con el latrocinio de la deuda.En caso contrario que siga Macri y los suyos, siendo los únicos responsables de la deuda de la que deberán dar cuenta, no sólo al pueblo argentino, sino también a los prestamistas, pues – como deuda odiosa – será repudiada por los argentinos y la comunidad internacional.

1-Algún preciosista de la historia podrá decirme que olvido incorporar a tal o cual cipayo en esta lista, lo cual puede ser cierto, pero -en honor a la brevedad- la dejo como está.

2– Conocidas son las declaraciones del premier británico cuando afirmó que “La caída del tirano Perón en Argentina es la mejor reparación al orgullo del Imperio y tiene para mí tanta importancia como la victoria de la segunda guerra mundial, y las fuerzas del Imperio Inglés no le darán tregua, cuartel, ni descanso en vida, ni tampoco después de muerto.(Winston Churchill, discurso en la Cámara de los Comunes, 1955). O la otra donde manifestó “No dejen que Argentina se convierta en potencia, pues arrastrará tras ella a toda América Latina.” (Yalta, 1945)

3– La deuda de Argentina antes del golpe criminal ascendía a U$S 5.251 millones (o según otros cálculos a 6.200 millones), o sea más de 60 veces menos que la actual.

4-Mucho podría hablarse hoy sobre los resultados de las renegociaciones con los acreedores y los organismos multilaterales, lo cierto es que una negociación en condiciones de paridad sólo sería posible si se hubiera realizado desde un bloque regional (por ejemplo el Mercosur), pero si bien Brasil coincidió con el gobierno argentino en la cancelación de la deuda con el FMI, no propició un “Club de Deudores”, que hubiera permitido soluciones más deseables.

5-Esta doctrina se remonta al conflicto suscitado con la ocupación de Cuba por parte de EE.UU. en el año 1898, procediendo a cortar los lazos de la isla con la corona española, en lo que se conoció como “la liberación de Cuba del dominio europeo”. Hecho esto, dio por cancelada la deuda de Cuba para con España con el razonable sustento de que había sido asumida por autoridades ilegítimas, que forzaban al pueblo cubano, el que no prestó su consentimiento.

6– La cita corresponde a Joseph Hanlon de la Coalición Jubileo 2000 UK. Otro pensador que ha considerado largamente el tema es el conocido filólogo, especialista en lenguaje y profesor del MIT (Instituto Tecnológico de Massachussets) Noam Chomsky.

 

 

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