La Copa rota

27 agosto, 2018

Otra vez la Conmebol en el ojo de la tormenta, esta vez no es por el Fifagate, hoy se encuentra acorralada por el reclamo de equipos que piden los puntos por las indebidas inclusiones de jugadores sancionados mal comunicadas.

La seguidilla de inconsistencias en el máximo organismo del fútbol sudamericano, Conmebol, puso en evidencia la ineptitud y la doble moral que rige, a través de una gestión ineficiente, que opaca cada vez  más el presente del fútbol en el continente.

Un sistema precario en la comunicación entre la entidad y los clubes, pone en jaque el prestigio de la copa más relevante de América. La Libertadores 2018 aparentaba ser la más importante de los últimos años, el tenor de los equipos más la jerarquía de los planteles así lo pronosticaba.

Para los octavos de final -instancia que se postergó hasta después de finalizado el Mundial de Rusia- se clasificaron 16 equipos, de los cuales 10 se repartieron en partes iguales Argentina y Brasil. Con el inicio de los cruces de eliminación directa, comenzaron las anomalías que desnudan los problemas de la organización.

El episodio que inició el efecto dominó fue el encuentro entre San Lorenzo de Argentina frente a Deportes Temuco de Chile por dieciseisavos de final de la Copa Sudamericana. La mala inclusión del jugador Jonathan Requena, en la plantilla del equipo chileno (había sido inscrito por Defensa y Justicia en la primera fase del certamen), fue una negligencia que le costó al equipo trasandino la pérdida de puntos por parte de la Conmebol. El marcador había quedado 2-1 para el visitante, pero se resolvió a favor del equipo argentino con un resultado final de 3-0 como indica el reglamento disciplinario. En su defensa, Marcelo Salas, presidente del club Pije, envió la descarga aludiendo que el sistema Comet -sitio web que usa la Organización con la ficha de los jugadores inscritos y sancionados- no presentaba ninguna inhabilitación para el jugador. Ante el rechazo al reclamo, el conjunto chileno quedó eliminado a pesar de ganar el partido de vuelta por 1 a 0, pero que por diferencia de gol no le alcanzó para avanzar de serie.

Una semana más tarde apareció otro caso, esta vez en la principal competencia continental. Independiente recibió al Santos de Brasil en un encuentro que terminó 0-0. El jugador uruguayo Carlos Sánchez, y quien había jugado de titular, resultó estar inhabilitado por una vieja expulsión en 2015 mientras jugaba para River (había sido echado por agresión física a un alcanza pelotas en el estadio de Huracán). Por dicha falta le otorgaron 3 fechas, pero la purga de sanciones que emitió la Conmebol en la celebración  de sus cien años, redujo a la mitad los castigos a partir del año 2016. En consecuencia, a Sánchez le tocaba cumplir una fecha por torneos organizados por la Confederación sudamericana, por la cual Independiente denunció la mala inclusión y espera su 3 a 0 administrativo.

Otra vez apareció el Comet en escena, los brasileros aducen que en dicho sitio no informaba acerca de la inhabilitación del jugador uruguayo, recién incorporado como refuerzo proveniente del Rayados de Monterrey mexicano, que pertenece a la Concacaf. Aún resta el comunicado oficial y la sentencia.

Un conflicto más surgió luego del partido entre Racing y River (también por octavos de final), en el que empataron 0 a 0 en Avellaneda. Ante la expulsión de Ponzio en River, su técnico Marcelo Gallardo, hizo ingresar a Bruno Zuculini. Varios días más tarde saltó a la luz que el volante debía 2 fechas (eran 4 pero con la amnistía se redujo a la mitad) por la expulsión en Copa Sudamericana de 2014 jugando para Racing frente a Lanús.

No obstante, a pesar de estar suspendido, el jugador de River figuró en la planilla de todos los encuentros disputados en esta última copa Libertadores (7 partidos). El presidente D’onofrio de la institución millonaria y con peso propio en Conmebol, argumenta que el club envió una carta preguntando por suspensiones en su plantilla y que el Organismo con sede principal en Asunción del Paraguay, respondió negando jugadores inhabilitados. Por su parte el máximo dirigente de Racing y su equipo de abogados enviaron el reclamo solicitando más que el partido ganado, la eliminación de River por haber incluído mal a Zuculini durante todo el torneo. Pide que se actúe de oficio por no haber denunciado a las 24 horas de terminado el partido, como marca el reglamento y amenaza con llegar al TAS (Tribunal arbitral del deporte), máximo organismo internacional en cuestiones de litigios deportivos.

Todavía no hay respuestas oficiales, sólo trascendidos que indican que habrá sanción para Santos pero no para River. Hay fuego cruzado y todos reclaman, lejos quedó la consigna de que los partidos se ganan en la cancha luego del bochornoso episodio de La Bombonera con sólo 45 minutos jugados y la noche del gas pimienta que dejó a Boca eliminado y a River en carrera para luego consagrarse Campeón en 2015.

Nadie se hace cargo de los errores, ninguno quiere dar su brazo a torcer, mientras tanto el fútbol nuestro se desangra y se deteriora ante el mundo.

Aturdido y abrumado empezaba el tango de Benito de Jesús, así está la Conmebol que enfrenta un nuevo desprestigio por su desidia con su torneo más importante.

 

 

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