La importancia estratégica de Astillero Río Santiago y el intento de privatización

22 agosto, 2018

Por  estos días, trabajadores del Astillero Río Santiago fueron reprimidos en La Plata. El reclamo es por paritarias y la «mala intervención que realiza la gestión de Vidal allí». Denuncias de vaciamiento. La firma que construyó, entre otras naves, a la Fragata Libertad, corre el riesgo de ser privatizada.

La represión de este martes en La Plata a los trabajadores del Astillero Río Santiago, firma de potestad del Estado de la provincia de Buenos Aires, puso la situación de esa empresa sobre la mesa. Incluso para los distraídos que hasta ahora no sabían lo que allí sucede hace años.

Los buques petroleros Eva Perón y Juana Azurduy, de 47 mil toneladas cada uno, son dos gigantes dormidos en el Astillero Río Santiago de Ensenada. Fueron construidos por un contrato firmado con el gobierno de Venezuela, en tiempos de Hugo Chávez, quien en su momento estuvo de visita en esta fábrica de barcos hoy virtualmente desactivada por las ansias privatizadoras del gobierno de Cambiemos.

“A los dos barcos le falta el toque final, un diez por ciento, pero es evidente que el presidente Mauricio Macri y la gobernadora María Eugenia Vidal no tienen intenciones de entregarlos al presidente Nicolás Maduro”, le señalaron trabajadores y dirigentes gremiales durante una recorrida por el astillero.

Francisco “Pancho” Banegas, titular de la delegación Ensenada de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), subrayó que la crisis en la que se encuentran “es producto de una decisión política que va en desmedro de los intereses nacionales y que pone en peligro la fuente de trabajo de más de tres mil familias”.

El astillero fue creado en 1953 por el gobierno de Juan Domingo Perón, junto con Fábricas Navales del Estado (AFNE). En sus talleres nacieron algunos símbolos nacionales como las fragatas Azopardo, Piedrabuena y Libertad, en los años cincuenta, junto con buques de guerra y mercantes, pero también el techo del Estadio Unico de La Plata o las columnas de iluminación de la cancha de Gimnasia. El presidente Macri, primero en una reunión con empresarios y luego en un encuentro con familiares de víctimas de naufragios de buques pesqueros, dijo sin más trámite que al Río Santiago “hay que dinamitarlo”, parafraseando a un empresario que se lo había sugerido en uno de esos encuentros.

En Ensenada el sentimiento generalizado demuestra ser todo lo contrario al del mandatario. “Los que anuncian el fin del astillero no tienen idea de lo que representa para nosotros, los ensenadenses.

Y por eso les puedo asegurar que lo vamos a salir a defender todos, con el intendente Mario Secco a la cabeza”. El jefe comunal sostiene que el plan de Cambiemos es “armar una paradoja en torno del astillero para facilitar la realización de negocios privados”. En la recorrida por el complejo de Río Santiago, este diario fue acompañado por “Pancho” Banegas, Pablo Gentil, Jonatan Presutti, Facundo Gómez y un grupo de trabajadores, muchos de ellos integrantes de la comisión directiva de ATE.

Banegas trabaja en el astillero desde hace 44 años y afirma que la situación que atraviesa el Río Santiago se debe a que “desde que vino este gobierno no trajo un solo contrato, salvo el barquito para la República de los Niños. Los contratos firmados por el gobierno anterior no han avanzado porque el macrismo no le ha dado curso, aunque se trata de compromisos asumidos por el astillero y por el país”. El gobierno de Vidal, aunque se trata de una empresa del Estado bonaerense, sigue sin destrabar las cartas de crédito del Banco Provincia “para la construcción de dos remolcadores bulk carrier de 20 mil toneladas y otro de 40 mil toneladas, con opción de hacer dos más una vez que estén terminados”.

La paralización de estos proyectos, que ya habían comenzado, significa que se le está poniendo trabas “a una fuente de trabajo de diez años si esto fuera reactivado”. El proceso de construcción comenzó con el aporte de 500 toneladas de acero, pero luego “quedó paralizado por falta de financiación” del gobierno. “Nos dicen que en el astillero sobra gente, pero nosotros decimos que lo que falta es trabajo por responsabilidad de las autoridades”. En la década del setenta había 8500 trabajadores; hoy son 3300.

Además de los contratos que no se están cumpliendo, Banegas puso de manifiesto “lo importante que sería que aquí se construyeran buques para la defensa nacional en lugar de comprarlos en Francia”. En 2017 Cambiemos anunció la compra de cinco lanchas de patrullaje a Israel por 49 millones de dólares y de cuatro buques de guerra franceses en desuso. Las embarcaciones francesas significan una inversión de 350 millones de dólares, cuando podrían haber sido construidas en el astillero con un ahorro estimado en 120 millones de dólares.

Banegas sostiene que el plan del gobierno “no tiene futuro porque se compra afuera para la Armada, para la Marina Mercante y para renovar la flota pesquera, lo que lleva a que no sólo Río Santiago sino todos los astilleros nacionales se queden sin trabajo”. La situación en Ensenada se agravó hace tres meses con la asunción del nuevo titular del astillero, Daniel Capdevila, “porque no trajeron ningún financiamiento para continuar con las obras iniciadas, lo que tiene una intención evidente que es la de provocar que Venezuela inicie un juicio y puedan decir que otra vez el astillero no cumple con las fechas acordadas”. Lo cierto es que tanto el Juana Azurduy como su gemelo están en una etapa avanzada de construcción, pero su finalización sigue trabada por el gobierno de Vidal. Ante esta situación, la conducción gremial de ATE Ensenada está analizando la presentación de una denuncia penal para que la Justicia determine quién es el verdadero culpable de esta situación. “Ellos son los que están malversando los fondos de la provincia para crear una situación favorable a su política de privatizaciones en desmedro de la industria nacional”.

En un momento del país donde la desocupación avanza en forma desenfrenada como resultado de la crisis económica, “estamos importando de Francia buques que le podrían dar trabajo a 1200 personas. Si tenemos en cuenta que son cuatro los buques, estamos hablando de 4800 personas”, mil quinientas más de las que hoy trabajan en el Río Santiago.

El astillero cuenta “con un centro mecanizado para energía eólica, en otros momentos hemos hecho componentes para Yacyretá y para ferrocarriles, porque además de construir buques podemos avanzar sobre la metalmecánica. Por eso le venimos ofreciendo a la gobernadora llegar a un acuerdo en una mesa de trabajo, utilizar la metalmecánica para la obra pública cuando se está hablando que va a haber un recorte de siete mil millones de pesos. Lamentablemente no nos escucha cuando nosotros lo podemos hacer y ella tiene ya los sueldos pagos, sólo nos tiene que dar trabajo”.

Fuente: Página 12

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