La Copa rota

1 junio, 2018

Otra vez la Conmebol en el centro de la escena, esta vez no es por la corrupción del Fifagate, hoy se encuentra acorralada por equipos que reclaman los puntos por la pésima comunicación acerca de jugadores inhabilitados.

La seguidilla de inconsistencias en el máximo organismo del fútbol sudamericano, puso en evidencia la ineptitud y la doble moral que rige en una gestión desprolija e ineficiente, que opaca cada vez con más fuerza el presente del fútbol en el continente.

Un sistema precario en la comunicación entre la entidad y los clubes, pone en jaque el prestigio de la copa más relevante de América. La Libertadores 2018 aparentaba ser la más importante de los últimos años, el tenor de los equipos más la jerarquía de los planteles así lo pronosticaba.

Para los octavos de final -instancia que se postergó hasta después de finalizado el Mundial de Rusia- se clasificaron 16 equipos, de los cuales 10 se repartieron en partes iguales Argentina y Brasil. Con el inicio de los cruces de eliminación directa, comenzaron las anomalías que desnudan los problemas de la organización.

Un episodio que inició el efecto dominó fue por la Copa Sudamericana, el encuentro por dieciseisavos de final, entre San Lorenzo de Argentina frente a Deportes Temuco de Chile, marcó el principio de la debacle. La mala inclusión del jugador Jonathan Requena, en la plantilla del equipo chileno (había sido inscrito por Defensa y Justicia en la primera fase del certámen). Esta negligencia le costó al equipo trasandino la quita de puntos por parte de la Conmebol, con un marcador 0-3 , cómo indicó la resolución, los chilenos habían logrado un triunfo histórico de visitantes por 2 a 1.  En su defensa, Marcelo Salas, presidente del club, envió la descarga aludiendo que el sistema Comet -sitio web que usa la Organización con la ficha de los jugadores inscritos y sancionados- no presentaba ninguna inhabilitación para el jugador. Ante el rechazo al reclamo, el conjunto chileno quedó eliminado a pesar de ganar el partido de vuelta por 1 a 0, pero que por diferencia de gol no le alcanzó para avanzar de serie.

Una semana más tarde apareció otro caso, esta vez en la principal competencia continental. Independiente recibió al Santos de Brasil, fue empate en cero, pero ni bien terminó el partido y por aporte periodístico se instaló el rumor de la inhibición que pesaba sobre el uruguayo Carlos Sánchez, expulsado en 2015 por Copa Sudamericana jugando para River, en el que fue echado por el árbitro por agresión física a un alcanza pelotas en el estadio de Huracán. Por dicha falta le otorgaron 3 fechas, pero la purga de sanciones que emitió la Conmebol en la celebración  de sus cien años, redujo a la mitad los castigos a partir del año 2016. En consecuencia a Sánchez le tocaba cumplir una fecha por torneos organizados por la Confederación sudamericana, por la cuál Independiente denunció la mala inclusión y espera su 3 a 0 administrativo.

Otra vez apareció el Comet en escena, los brasileros aducen que en dicho sitio no informaba acerca de la inhabilitación del jugador uruguayo, recién incorporado como refuerzo proveniente del Rayados de Monterrey mexicano, que pertenece a la Concacaf. Aún resta el comunicado oficial y la sentencia.

A raíz de éste último conflicto, un partido jugado la semana anterior que protagonizaron Racing ante River por la misma instancia, octavos de final, y empataron 0 a 0. Ante la expulsión de Ponzio en River, su técnico Marcelo Gallardo, hizo ingresar a Bruno Zuculini. Varios días más tarde saltó a la luz, que el volante debía 2 fechas (eran 4 pero con la amnistía se redujo a la mitad) por la expulsión en Copa Sudamericana de 2015 jugando para Racing frente a Lanús.

No obstante el jugador actualmente en River figuró en la planilla de todos los encuentros disputados en esta última copa Libertadores (7 partidos). El presidente D’onofrio de la institución millonaria y con peso propio en Conmebol, argumenta que el club envió una carta preguntando por suspensiones en su plantilla y que el Organismo con sede principal en Asunción del Paraguay, respondió negando jugadores inhabilitados. Por su parte el máximo dirigente de Racing y su equipo de abogados enviaron el reclamo solicitando más que el partido ganado, la eliminación de River por haber incluído mal a Zuculini durante todo el torneo. Pide que se actúe de oficio por no haber denunciado a las 24 horas de terminado el partido, como marca el reglamento y amenaza con llegar al TAS (Tribunal arbitral del deporte), máximo organismo internacional en cuestiones de litigios deportivos.

Todavía no hay respuestas oficiales, sólo trascendidos que indican que habrá sanción para Santos pero no para River. Hay fuego cruzado y todos reclaman, lejos quedó la consigna de que los partidos se ganan en la cancha luego del bochornoso episodio de la bombonera con 45 minutos jugados y la noche del gas pimienta que dejó a Boca eliminado y a River en carrera para luego consagrarse Campeón en 2015.

Nadie se hace cargo de los errores, ninguno quiere dar su brazo a torcer, mientras tanto el fútbol nuestro se desangra y se deteriora ante el mundo.

Aturdido y abrumado empezaba el tango de Benito de Jesús, así está la Conmebol que enfrenta un nuevo desprestigio por su desidia y negligencia con su torneo más importante.

 

 

Comentarios

comentarios