La oca, el ceibo y la moral amarilla

5 marzo, 2018

La salida de Abad de la AFIP estaba más que cantada cuando trascendieron los datos de los que blanquearon capitales después que la ley lo prohibiera y un decreto de Macri lo autorizara. Allí estaban: miembros de la familia presidencial, sus amigos más íntimos y los de más llegada al poder.

Por Miguel Ángel de Renzis

Mientras cualquiera de los argentinos luchaba para llegar a horario y no perder el presentismo, mientras los que hacen compras en los supermercados se afligían por los precios, un joven argentino disfrutaba en la capital pirata donde hasta el día de hoy tiene un departamento, luchando para favorecer a los lavadores de dinero. Se trata de Leandro Cuccioli, un ingeniero industrial que se recibió en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires, y que por entonces vivía en Londres.

Había hecho un master en Administración de Negocios en la Stanford Graduate School of Business.

Leandro Cuccioli seguirá cumpliendo la doble función en el gobierno de Macri de responsable de la AFIP y de titular de la Secretaria de Servicios Financieros del Ministerio de Finanzas, que conduce el endeudador Caputo.

El cargo lo asumió en marzo de 2017 y a Luis Caputo se lo pidieron de la Jefatura de Gabinete.

Cuando vivía en Londres, en el año 2000, trabajaba en Strat Consulting asesorando a clientes privados y estatales de Argentina, Brasil y Chile, en temas vinculados a gas natural, electricidad y servicios postales. De 2006 al 2008 estuvo al mando de los negocios de la petrolera BP vinculados a la energía eólica en China. Del 2008 al 2016 el nuevo titular de la AFIP integró los equipos de Capital Group vinculados con la timba financiera y la evasión off shore.

También integró, en representación de este fondo, el directorio de Del Tejar, una empresa agrocomercial exportadora de las más grandes del continente, pero cuya sede comercial está en las Islas Bermudas. Y ahí interactuó, por integrar el mismo directorio, con Ignacio Rosmer, el financista que se quedó con Indalo de Cristóbal López y que ahora funciona con el nombre de Grupo Ceibo.

Ambos coincidieron en el directorio de este fondo off shore del 2012 al 2015.

Las 4.000 personas de Indalo y del grupo que manejaban Cristóbal López y De Souza están pendientes de una negociación de la AFIP donde quien hoy maneja el negocio de los ex kirchneristas pretende que el Estado, es decir todos los argentinos, le financiemos 15.000 millones de pesos, que son los impuestos de Cristóbal López no liquidados más intereses.

Abad se oponía a esto, quería cobrar.

El nuevo titular tuvo negocios en común con el que hoy pide clemencia fiscal. Haga propias conclusiones.

La moral amarilla del PRO quiere maquillar diciendo que Cuccioli se piensa excusar de intervenir en ese caso, cuando en realidad no debería haber asumido por tener negocios incompatibles con uno de los mayores deudores de la AFIP.

Y de paso es bueno saber que quien nos va a exigir que paguemos los impuestos es quien tiene todo su patrimonio en el exterior.

Según su propia declaración en la Oficina Anticorrupción cuenta con varias cajas de ahorro en dólares en el exterior, un departamento en Londres, inversiones en dos fideicomisos financieros en restoranes y negocios lácteos, entre los que se encuentra empresas de Mac Donald, como por ejemplo Arcos Dorados.

También tiene terrenos en Uruguay. Es decir, que mientras los que trabajamos y aportamos en el país, él asesoró y manejó fondos de quienes querían usar los paraísos fiscales. Su caso figura en los Panamá Papers.

El otro caso emblemático es el de OCA, que después del paso de los Macri por el Correo Argentino y de los aranceles que nunca pagó, lo cual se pretendió tapar desde el Ministerio de Comunicaciones, ahora se encuentra en convocatoria, y le debe a la AFIP 3700 millones de pesos.

De los 7000 trabajadores de OCA 5200 están afiliados a Camioneros, el sindicato de los Moyano.

El titular de OCA, Patricio Farcuh, también había gestionado ante la AFIP plazo para pagar, que el saliente titular no se lo quiso dar.

Es decir, más allá de los 11000 trabajadores de los dos grupos, el gobierno tiene una oferta de Vila Manzano para quedarse con Radio Diez y C5N, y también están detrás de Radio Rivadavia, intervenida por la Justicia.

Otros jugadores fuertes de los negocios en el país, amigos del presidentes, están detrás del Banco y la petrolera de Cristóbal López, y quieren evitar a toda costa que se caiga OCA, por lo que significaría Camioneros en pie de guerra y el recuerdo permanente de la familia Macri destrozando al Correo Argentino.

Es la OCA, que no es un juego, el Ceibo, que no es la flor nacional y la moral amarilla, que no es la de los japoneses.

La seguimos mañana a las 6, por AM 650 Radio Belgrano.
 

Comentarios

comentarios