Cambia el mapa oficialista en San Isidro

11 febrero, 2018

El possismo muta. El pasado diciembre mostró cómo puede cambiar la conformación del oficialismo local. Posse, entre antiguos aliados y referentes de confianza, y los nuevos cuadros y flamantes socios políticos. Castellano, afuera del bloque oficialista de Espacio Abierto. El inicio de sesiones ordinarias en el concejo deliberante mostrará nuevas tensiones. Algunos miran con optimismo el 2019, pero la mayoría piensa en el 2023 por la salida obligada del intendente.

Todos juegan

Gustavo Posse estuvo de licencia durante enero. Es una costumbre del intendente, que aprovecha esos días para tomarse vacaciones. Aunque no descuida la gestión y suele participar en actividades junto a la comunidad. Quienes lo conocen se sorprendieron ante la tranquilidad del Jefe Comunal luego de un diciembre caliente. Pero las vacaciones ya terminaron, y con ellas el tiempo que se tomó el mandatario para meditar los primeros pasos políticos para 2018.

El intendente interino durante enero fue un ex hombre de confianza, hoy considerado casi un enemigo político en las cercanías del intendente Posse. El presidente del Concejo Deliberante Carlos Castellano estuvo al frente de la gestión. La relación entre ellos se resquebrajó en la campaña del 2015, y estalló en pedazos el pasado diciembre. Posse pidió que Andrés Rolón, el cabeza de lista en 2017, sea el nuevo titular del deliberativo; pero Castellano juntó consenso entre opositores y algunos aliados y mantuvo el cargo. Ahora lo dejaron afuera del bloque oficialista de Espacio Abierto, aun siendo el presidente del Concejo Deliberante.

“En política se valora la lealtad, y también se paga la traición”, decían algunos concejales que defendían la postura de Posse en los pasillos del HCD los días previos a la votación. Hubo mucho ruido en aquellos días. El comienzo de sesiones dejará en claro cómo quedaron divididas las aguas, y cómo queda configurado el nuevo mapa del oficialismo. En 2018 puede reeditarse el intento del intendente de poner un presidente de su confianza en el cuerpo.

El internismo dentro del oficialismo local tiene temporada alta. El radicalismo, el PRO o expossistas hacen su juego. En el medio, Posse parece tener la idea de ser candidato a intendente nuevamente. Ahora sin Guillermo Montenegro en la cancha y con el macrismo acompañando. Sin embargo en el entorno de Vidal ya lo tantearon para que acompañe la fórmula bonaerense en 2019. El intendente no quiere, y si accede por expreso pedido de la gobernadora es a condición de mantener el territorio. La discusión de la sucesión se posterga hasta 2023. Quizás todos estén mirando hacia allí pero moviendo las piezas hoy.

Esta semana cada bloque presentó los primeros esbozos sobre la conformación de cada espacio en el recinto. El oficialismo de Posse tiene dos bancadas. En Espacio Abierto preside Pablo Fontanet, y acompañan María Eugenia Arena y Susana Guidi Rojo. Y en Acción Vecinal San Isidro Es Distinto preside Andrés Rolón, con Elvira Ares, Juliana Cuello, y Hernán Marota. En ninguna de las dos bancadas aparece Carlos Castellano. El presidente no abandonó el espacio, pero lo dejaron afuera. Seguramente armará un bloque propio y cada votación empardada será una incertidumbre. Hoy el recinto está equilibrado 12 a 12 entre oficialistas y opositores.

Otro de los que estuvo en la mira fue Carlos Juncos. Reeligió en el cargo, fue el hombre de confianza elegido por Posse para presidir el radicalismo, y hoy la relación se quebró. En el despacho del intendente tuvieron duros intercambios verbales en la previa de la elección de la presidencia del concejo. En pocos meses hay elecciones partidarias nuevamente y el Jefe Comunal intentará poner a otra persona. Vázquez Pol y José Trócoli, actual vicepresidente, suenan más fuerte que los demás. En Puerto Libre ofrecen afiliaciones para los abuelos. Los correligionarios ya mueven los huesos y la batalla será interesante.

Otra pieza clave en la estrategia de Castellano de diciembre fue Rodrigo Seguín. Por aquel entonces presidía el bloque PRO. Sus convicciones se mantuvieron firmes, a tal punto que sus allegados renunciaron a la Subsecretaría que había bajo su mando y en el macrismo local le quieren mostrar la puerta de salida. En la conformación presentada el viernes pasado aparece como integrante del bloque que preside Gaby Martínez pero que comanda Rosalía Fucello. ¿Puede Seguín mantenerse en Cambiemos pero con otro sello partidario? Alejarse del PRO sería una decisión sin retorno, pero tiene su agrupación vecinal o buscar otro camino: en San Isidro aún no hay “lilitos” de la Coalición Cívica en el recinto.

La masa crítica del possismo creció los últimos meses. Castellano, Juncos y Seguín son emergentes en el Concejo Deliberante. Pero en ese espacio también aparece Jorge Álvarez, que se fue del cuerpo en diciembre y avisó que seguirá haciendo política para construir una alternativa en San Isidro. En el brindis de despedida, en Martínez, estuvo acompañado por Facundo Manes, Ernesto Sanz, Carlos Castellano, Daniel Salvador, el ministro bonaerense Jorge Elusondo y el propio Gustavo Posse. “El espacio Cambiemos es mucho más amplio que la voz única del oficialismo de San Isidro”, dijo el exconcejal en una entrevista en Radio Urbana BA.

En la mesa se puede sumar a Ramón Lanus, titular de la Agencia de Administración de Bienes del Estado (AABE), ex ONABE, que busca hacer política en San Isidro. Levantó el perfil a fines del 2017 pero recibió cuestionamientos del possismo a través de solicitadas de prensa. Lo acusaban de aprovechar su cargo para hacer política en La Cava. Algo pasó, porque en una entrevista reciente realizada al Diario La Nación ni siquiera mencionó sus intenciones en el distrito.

A los cuestionamientos de antiguos integrantes del possismo se suman las sugerencias de algunos nuevos aliados. La concejal Fucello ya habla abiertamente de la renovación, el recambio generacional y de las aspiraciones del PRO para 2023. Es la vocera del macrismo en el acuerdo con Posse. En lo cotidiano se mantiene obediente a las decisiones estratégicas de la cúpula, que pide valorar y cuidar a cada intendente de Cambiemos.

Al costado aparece ConVocación por San Isidro, un espacio vecinal que crece elección tras elección y que Posse no mira con demasiada preocupación. Le compiten directamente al electorado oficialista, adhieren al gobierno nacional y provincial, pero son muy críticos localmente. Al no apoyar la decisión de Posse de designar a Rolón en el HCD perdieron algunos puntos en la posibilidad de tener una interna en Cambiemos en 2019. ¿Será así?

En San Isidro se da otro cambio. Los más veteranos advierten que todos los referentes y militantes que acompañaron a Melchor están siendo relegados por las nuevas caras. Es un proceso natural. El “melchorismo” le deja lugar al “gustavismo”. Ya no quedan prácticamente funcionarios que fueron estandartes de la vieja gestión. Tampoco fuera del gabinete.
 

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