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9 de Enero de 2018

PJ Bonaerense: Las dirigentes que dificultan la unidad

Lejos de tener una actuación de reparto, las figuras femeninas de los espacios políticos más relevantes, hoy son actrices claves en uno de los principales objetivos del peronismo bonaerense: la unión y la renovación. La massista Graciela Camaño y sus declaraciones negativas ante una posible reunión con Cristina Fernández de Kirchner, que está más enfocada en fortalecer la estructura de Unidad Ciudadana, por fuera del PJ. Reapareció Margarita Stolbizer, aliada política del tigrense luego de su fotografía con Gustavo Menéndez; el futuro de la alianza. María Eugenia Vidal, desde afuera, observa y continúa usufructuando de la división.

Mujeres.jpg Camao, CFK y Stolbizer.

Por Mariano Vicchio (@mhvicchio)

A pesar de las vacaciones, del verano y la decisión de muchos dirigentes de apartarse de la actividad y la vorágine de la política local, el peronismo bonaerense da que hablar, y qué analizar. Durante los primeros días del año han sido varias las reuniones (públicas y privadas), y las declaraciones de los principales actores –hoy divididos- que forman parte, directa e indirectamente del peronismo.

La primera postal la entregaron el nuevo líder del PJ Bonaerense, Gustavo Menéndez, junto a Sergio Massa en su casa de Pinamar. Casi en paralelo, pero sin foto, un asado que compartió el intendente de Lomas de Zamora, Martín Insaurralde, junto al líder de La Cámpora, Máximo Kirchner. Ambos dirigentes del peronismo, intentando atraer a massistas y kirchneristas al intento de renovación del partido. En el medio, la figura que faltaba, Florencio Randazzo; que desde Valeria del Mar señaló, en un guiño al ‘Tano’, que nunca se fue del peronismo.

Desde el partido (Menéndez e Insaurralde), Massa, Randazzo y el kirchnerismo parecen comenzar a haber ciertas señales de acuerdo de cara al futuro. Al menos los contactos y posteriores declaraciones de estos actores parecerían ir en ese sentido. Sin embargo, asoman las figuras femeninas de los mismos y otros partidos que actúan -y/o parecerían hacerlo- como obturadoras de un proceso por el cual otros dirigentes están realizando todos los esfuerzos para concretarlo.

Por el lado del kirchnerismo, Cristina Fernández es su referente indiscutida, pero no sólo eso, hoy es la dirigente de la oposición con más tracción de votos. A pesar de que en la actualidad no pone reparos para que dirigentes, y hasta su propio hijo, entre en contacto con los líderes del PJ, la ex Presidenta también señaló antes de finalizar el 2017 que está a favor de que “otro argentino llegue a la Casa Rosada” en el marco de un acuerdo de diversas fuerzas. Sin embargo, CFK estaría más enfocada en mantener la decisión de jugar por fuera del PJ y fortalecer Unidad Ciudadana. Al menos hoy, el vínculo con el peronismo no pasa su mejor momento.

Por el lado del massismo, la legisladora Graciela Camaño es quien muchas veces oficia de vocera de lo que Massa, por estrategia política, prefiere no decir. En este sentido, ante la propuesta de Menéndez para que CFK y el tigrense tengan una reunión, salió a decir que “no hay ninguna posibilidad de acuerdo” entre ambos dirigentes. Otros integrantes del Frente Renovador, que no son mujeres, opinan similar. Sin embargo, fotos y declaraciones de miembros del massismo como Felipe Solá y Facundo Moyano, actúan en distinto sentido.

Otra incógnita es la de la aliada a Massa en el Frente 1País, la líder del GEN, Margarita Stolbizer. La oriunda de Morón reapareció en la escena mediática luego de la foto de su aliado con Menéndez y, a pesar de que no habrá sido de su agrado, puso paños fríos: "No tengo con Massa un matrimonio en el que sienta que reunirse con Menéndez es un acto de infidelidad", indicó. Sin embargo, es cierto que el ex intendente de Tigre encuentra allí un escollo que tal vez le impida acercarse –al menos hoy- más al PJ. El futuro decidirá donde quedará cada dirigente.

Si de mujeres, política y la provincia de Buenos Aires se trata, es ineludible la referencia a María Eugenia Vidal. La gobernadora, que no se ve afectada por el derrumbe en la imagen de su jefe, el presidente Mauricio Macri, continúa con el mismo panorama que le permitió dos triunfos consecutivos, gobernabilidad en los primeros dos años, y probablemente en los siguientes, y la imposibilidad de que surja un liderzago opositor capaz de hacerle frente. Vidal, observa y continúa usufructuando de la división del peronismo. Sus pares, indirectamente, colaboran.