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6 de Diciembre de 2017

San Isidro: El Municipio denunci por estafa moral en La Cava

Bajo la apariencia de una buena noticia, como es la entrega de certificados de vivienda en La Cava, el dirigente local de San Isidro Ramón Lanús, que ocupa la presidencia de una agencia descentralizada, pretende derribar en unas pocas horas el trabajo que lleva adelante el municipio de San Isidro, junto con asociaciones de la sociedad civil, religiosas y los gobiernos nacional y provincial.

fotolacavaaaaa Polmica en La Cava

La entrega de los certificados se hará sin la utilización de los pre censos y censos catastrales con verificación en el lugar que se realizan en La Cava, a lo que se suma una declaración jurada de sus habitantes.

Esta tarea minuciosa que realiza el municipio tiene como fin de determinar fehacientemente quiénes tienen el derecho a la vivienda en el proceso de urbanización del barrio.

Pero Lanús, sin contar con esas herramientas, prometió entregar certificados a personas cuya residencia no está debidamente acreditada.

Este dirigente jamás se puso en contacto con los responsables del municipio que realizan esta tarea, ni con los referentes del barrio, en una acción que parece más encaminada a mostrar réditos personales que a resolver de manera sustentable los desafíos de La Cava.

Lanús, en una movida irresponsable no sólo jugó con las esperanzas de las personas que recibirán el certificado sino que fue en contra de la política de urbanización implementada hasta el momento.

En efecto, el municipio de San Isidro (todos los vecinos, con sus impuestos) compró los terrenos que conforman el barrio La Cava. El objetivo fue poder controlar el desarrollo sustentable de esta villa mediante censos, para que no creciera de manera inorgánica y sus habitantes pudieran acceder legalmente a sus viviendas y a la infraestructura necesaria.

Por esa razón, además de los censos y de la construcción de viviendas, el municipio vela constantemente para impedir la entrada de materiales para evitar edificaciones irregulares.

El municipio de San Isidro considera una estafa moral, una irresponsabilidad, y rechaza la acción de Ramón Lanús, que provocará que una villa en proceso de urbanización se vuelva un asentamiento descontrolado.