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24 de Agosto de 2017

Gobierno-CGT: Ofensiva al moyanismo y aliados

El despido de dos dirigentes ligados al sindicalismo más combativo es el comienzo de medidas más duras desde el Poder Ejecutivo hacia el sector que encabeza Hugo Moyano. En paralelo, con el apoyo de las 62 Organizaciones, contiene al grupo de los “gordos”y a un sector de los “independientes”.

Macri sindicatos.jpg Mauricio Macri junto a dirigentes sindicales en Casa Rosada.

La deslucida marcha del sector más combativo de la CGT del último martes, que contó con el apoyo de la Corriente Federal y las dos CTA, fue el punto de inflexión de Mauricio Macri para reeditar algo que no es nuevo en la vida político-sindical del país: la división de la CGT. Pasó en los años 70, durante el menemismo, y, recientemente, con Cristina Fernández de Kirchner. Aunque aún no es un hecho, son vox-populi las internas prácticamente sin vuelta atrás que existen en el seno de la central obrera. El macrismo, las aprovecha.

Así fue que, decidió conforntar con el sector que impulsa un nuevo paro general en su contra. Aquí se ubica el “moyanismo”, entre quienes se destcan su hijo Pablo (Camioneros) y Juan Carlos Schmidt, el hombre de Dragado y Balizamiento, y su sucesor en el triunvirato que comanda la CGT. También están las dos CTA, la de Hugo Yasky y la de Pablo Micheli. Luis Barrionuevo, quien puso en el triunviro dirigencial al estacionero Carlos Acuña, también forma parte de ese espectro de dirigentes combativos. La camda la completa el bancario Sergio Palazzo y su Corriente Federal.

A las pocas horas de finalizada la movilización, Macri echó a Luis Cervino de la jefatura de la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS). Allí lo había colocado luego de un acuerdo con la CGT; especialmente con uno de los “gordos”, José Luis Lingeri (Obras Sanitarias). En su lugar colocó a Sandro Taricco, hasta ese momento gerente general del organismo. Un hombre del gobierno ligado a Triaca, pero especialmente vinculado a Graciela Ocaña. Y aquí surge una de las estocadas contra el camionero. En su época de Ministra de Salud, la 'hormiguita', en su época de Ministra de Salud, lo había colocado en la SSS para correr a la gente del camionero del sistema de obras sociales. Macri, hace lo mismo.

Ezequiel Sabor, número dos de Jorge Triaca en el Ministerio de Trabajo de la Nación, y que había ocupado el cargo en Ciudad, también perdió su puesto. Durante la gestión porteña fue un interlocutor clave en el buen vínculo con Moyano; también cosechaba una buena relación Barrionuevo. Horacio Pitrau, ex director nacional de Asociaciones Sindicales, lo reemplazará. Además de ser la mano derecha del Ministro de Trabajo, hace unos meses impartió una serie de recomendaciones para democratizar la vida interna del sindicalismo. Este es un mensaje para varios gremialistas, de uno u otro lado. Aunque intentará conservar una porción de apoyo.

Con Moyano no finalizaría allí la ofensiva. La millonaria deuda impositiva que mantiene la empresa OCA, que es la mayor empleadora individual del sector privado para el gremio de Camioneros, es otro punto que puede derivar en conflicto. El saneamiento depende de un acuerdo con el organismo que dirige Abad. En principio el gobierno no estaría tan flexible en lograr un acuerdo.

Además, y con la división de la CGT latente, Macri tiene el apoyo de las 62 Organizaciones; el grupo de sindicatos con más simbolismo que peso real que lideraba el recientemente fallecido líder de la UATRE, Gerónimo Venegas. El año pasado impugnaron el triunvirato. En ese momento fue visto como una jugada del gobierno para mantener al sindicalismo quebrado. Ese expediente aún está en manos del Ejecutivo, en un mes debe resolver si le extiende la prórroga o si ordena la convocatoria a nuevas autoridades.

El caso de los “independientes” es particular. A pesar de que se muestran más dialoguistas que el sector moyanista o de Palazzo, tampoco son las 62 Organizaciones. Optaron por no estar en el palco, pero enviar a sus hombres y acompañarlos en la plaza. Ellos son el triunviro Héctor Daer (Sanidad), el metalúrgico Antonio Caló, y el albañil Gerardo Martínez (UOCRA); mantienen una línea moderada. Aquí fue Andrés Rodríguez (UPCN) quien salió de la línea y eso valió que comience una investigación exhaustiva a dirigentes estatales con fuerte vinculación con la CGT. En tanto los “gorodos”proponen ser más dialoguistas. En este bando también hay que ubicar a los gremios de la energía reunidos en la CATHEDA y los del Movimiento de Acción Sindical (MASA) que dirige el taxista Omar Viviani y el ferroviario Sergio Sasia (por cierto, aliados de un Florencio Randazzo en baja). También, los transportistas Roberto Fernández (colectiveros, UTA) y Omar Maturano (La Fraternidad), figuras claves y garantes de un paro de transporte.