Para ver correctamente lanoticiaweb, te recomendamos actualizar tu navegador?
19 de Marzo de 2017

Cmo ser el escenario electoral en Malvinas Argentinas?

¿Qué pone en juego cada espacio político? ¿Qué es lo que se puede avizorar en el horizonte: una consolidación o un cambio en la actual correlación de fuerzas?

Malvinas Jess Cariglino, Mara Eugenia Vidal junto a Albi Czernikowski y Rodrigo Valladares Macri, y Leonardo Nardini

Por Agustín Cesio (@agustincesio)

En estas elecciones de medio término, los municipios renuevan la mitad del plantel de concejales. La referencia son las elecciones de 2013, las del triunfo arrollador de Sergio Massa. En ese año en Malvinas Argentinas ingresaron ocho ediles por la lista del ex intendente Jesús Cariglino, mientras que el FpV ingresó cuatro. Dos años después, cuando el hoy asesor de María Eugenia Vidal fue vencido por Leonardo Nardini, el deliberativo fue modificando su fisonomía.

De esta forma llegamos al turno electoral malvinense con una certeza y algunos interrogantes. La certeza, las fuerzas que ponen en juego sus bancas. Los interrogantes tienen que ver con el posible resultado que permita cambiar o consolidar la actual correlación de fuerzas en el cuerpo. Todo esto, sujeto a lo siguiente: la forma en que la disputa electoral bonaerense se traduzca en el distrito.

Lo más fácil es empezar por el principio. El oficialismo pone en juego las cuatro bancas que consiguió en 2013; las otras ocho hoy se encuentran fragmentadas y con distintas nomenclaturas. Repasemos rápidamente: el Frente Renovador renueva tres bancas; el Peronismo Independiente –aliados del jefe comunal- lo mismo. Por último, dos monobloques finalizan su mandato, el de Héctor Hugo Figueroa y el de Myriam Zabala, la última mohicana cariglinista.

Con esta especie de mapa puesto sobre la mesa, es hora de pasar a las preguntas. Sin dudas, estas elecciones de medio término serán de tres tercios. Podrá discutirse el orden, pero es innegable que los protagonistas de este año serán, nuevamente, el macrismo, el massismo y el peronismo. Acercando la lupa a Malvinas, ¿cabe esperarse lo mismo o el escenario será de otra forma?

Si pensamos en la cordial relación que tienen el jefe comunal y Sergio Massa, no debe descartarse que, aunque el Frente Renovador tenga una expresión formal, el asunto local quede polarizado entre el peronismo y Cambiemos. Con lo cual, es necesario completar el poroteo de concejales inicial y completar la radiografía. El FpV, bloque mayoritario en el Concejo, tiene 10 representantes y, como se mencionó, renueva 4. El Peronismo Independiente, 5 y 3, respectivamente. El FR-UNA, lo mismo. A los monobloques de Figueroa y la cariglinista residual agreguemos, en última instancia, a Claudio Gómez (Compromiso Peronista) y al macrista Néstor Marcote, sobre quien volveremos a hablar.

Con respecto al oficialismo, una pregunta obvia tiene una respuesta cantada. ¿Cuál es el objetivo de Nardini? Incrementar la tropa para obtener quórum propio, sin depender de los aliados. Para ello, tiene que ganar tres concejales. Es decir, debe conseguir siete de las doce bancas en juego. ¿Podrá hacerlo? Sondeos de distintas consultoras muestran un importante nivel de aceptación a la gestión municipal, al tiempo que otros estudios ubican al alcalde en el pelotón de los que tienen mejor imagen positiva.

Hagamos un breve paréntesis. El massismo cuenta con cinco ediles, capitaneados por Mario Gualmes. En este punto, vale la pena preguntarse lo siguiente: ¿mantendrán su número luego de los comicios?

Dijimos antes que la elección local se puede polarizar entre el peronismo y Cambiemos. ¿Cómo es en el distrito la coalición que gobierna el país? Sin temor a equivocarse, se puede decir que cohabitan tres versiones de Cambiemos. ¿Cuáles son? El PRO puro, Cambiemos en el Concejo Deliberante, y el cariglinismo. Vayamos a ellas.

Cambiemos en el Concejo es el mencionado Marcote, quien accedió a su sillón en 2015. Empresario, si bien es macrista son sobrados los cortocircuitos con el ex mandamás. De los tres, es el que corre desde más atrás: navega a dos aguas.

El PRO puro es de esa forma porque cuenta con “sangre azul”. Hablamos de Rodrigo Valladares Macri, quien si bien cuenta con el aval presidencial para ser referente bonaerense, junto con su padre, comenzó a caminar Malvinas. Días atrás, fue parte de una actividad en Adolfo Sourdeaux. A él lo acompaña Albi Czernikowski, director provincial de Juventud y de recientes apariciones mediáticas por su noviazgo con la vedette Karina Jelinek.

Finalmente, llegamos a la figura de quien fuese jefe comunal por 20 años, desde el momento en que se creó el partido. Como se indicó al comienzo, su derrota produjo una gran diáspora, al punto tal que en el Concejo tiene una sola mano que le responde, y debe renovarla. 2016 fue un año atípico, dado que fue el primero en el llano. Además, el deterioro de su poder político le provocó, lejos de ser prenda de unidad opositora, ser un parteaguas.

Es quizás por lo dicho antes que arribó a la gobernación bonaerense, como asesor de la mandataria. En ese marco, en el transcurso del año pasado, pasó buena parte de su tiempo intentando intervenir en las crisis vividas en Pilar, aunque cerró el año blanqueando sus intenciones de recuperar el palacio municipal. ¿Cómo es para Cariglino el poder después del poder? Desde su entorno deslizan la posibilidad de que el candidato en este año sea Maximilano, su sobrino, quien se desempeña al frente del ANSES local.

En resumen, tenemos un concejal formalmente cambiemista y otra que no, aunque responde a alguien que si lo es; tenemos al sobrino del presidente y a un referente que si bien compitió en las últimas elecciones, actualmente apareció en mayor medida en los medios que cubren la farándula; y tenemos a un ex intendente que provoca, por igual, alineamientos a favor y en contra y puede dejar jugar a alguien de su familia. Es claro ver que el objetivo aquí también es incrementar su representación. Seguramente lo lograrán, aunque de toda esta exposición surge una última pregunta.

Si bien el ex intendente fue intendente, Marcote no le responde. Tampoco habría que descartar que los PRO puros hagan valer esa condición. Con lo cual, cada uno de esos tres sectores tiene argumentos para hacerse valer al interior de esta coalición. ¿Inevitablemente irán a internas?

Para responder a cada interrogante, bastará observar y analizar el devenir de la política bonaerense que, como se dijo al inicio, se traduce de una forma específica en el distrito. Mientras tanto, se puede escoger convertirse en un espectador privilegiado de los sucesos que acontecerán.