Para ver correctamente lanoticiaweb, te recomendamos actualizar tu navegador?
10 de Marzo de 2017

Roberto Salar: Se termin la conduccin de la CGT

El dirigente peronista de San Martín y referente del Movimiento de Restauración Peronista dialogó con Radio Urbana BA y sentenció el fin del liderazgo de la Central Obrera. “La CGT hoy se divide entre acuerdistas y combativos”, reflexionó. Dijo que es necesario encarar un nuevo proceso en el movimiento obrero sin temor a la diversidad de los nuevos espacios. Además enfatizó que la mejor opción para construir una nueva alternativa es con los intendentes. AUDIO.

salarraraar Roberto Salar, dirigente peronista de San Martn

Roberto Salar es un importante referente del peronismo bonaerense y de San Martín, es delegado de Villa Ballester e integra el Movimiento de Restauración Peronista. En diálogo con Radio Urbana BA, analizó lo que dejó la convocatoria de la CGT del 7 de marzo.

¿Qué analizaste luego de la movilización de la CGT?

Lo primero es la gran cantidad de gente que se movilizó. Es algo importante y es un dato para que lea el gobierno. Por otro lado, la CGT movilizó con los gremios industriales, quería hacer algo chiquito para disolverlo rápidamente. El triunvirato quería vender rápido la marcha. Pero la gente se autoconvocó y terminó siendo una asamblea pública. El martes se terminó la conducción de la CGT. El Pueblo habló. Y pidió que se vayan.

Hubo un antes y un después para este triunvirato.

No. Hubo un antes, un durante, y no hay después. No hay después. Son tres empleados de dirigentes gremiales que no tienen fuerza política ni gremial propia. Son tres delegados. Hacen un juego raro y no ayudan en explicarle a la gente y conducir. El movimiento obrera debía conducir a los trabajadores el martes, pero los trabajadores no se dejan. Fue un golpe letal a la CGT tal como lo conocíamos. Después de este martes será otra cosa. Seguramente se rearmará en distintos sectores, y alguna vez volverá a estar unida. La CGT hoy se divide entre acuerdistas y los combativos. Esa es la discusión. Empieza un recambio generacional, que llega muy atrasadamente. Pero hay una nueva dirigencia que se puede ver en todos los gremios, sobre todo en los que no están corporizados. Me refiero a Hugo Moyano con Juan Carlos Schmidt, Carlos West Ocampo y Daer, y Luis Barrionuevo con Carlos Acuña, que es un compañerazo y lamento que lo hayan puesto en esta posición.

¿Vos decis que estos dirigentes, sin las manos atadas y sin las presiones que tienen detrás, hubieran hecho otra cosa? West Ocampo, Moyano y Barrionuevo presionan por un acuerdo que tienen con el gobierno nacional y quedaron expuestos.

Exactamente. Es así. No podes matar al cartero. Tienen mandantes que marcan el límite. En esta CGT es así. Se necesita alguien con carisma y voluntad de construir.

La deuda de Obras Sociales antes de asumir Macri era de 30 mil millones. Cavallieri, de Comercio, se llevó ahora 700 millones.

Hicieron un reparto con la cooperativa económica. Los gremios chicos no recibieron nada. Son la embajada del movimiento obrero en el gobierno nacional y fracasaron. Las Pymes y empresas siguen cerrando y despidiendo, y no lograron que Triaca tenga ni un gesto. Ni siquiera que respete una conciliación obligatoria como en Atanor, donde 250 familias desaparecen del mundo laboral porque esos terrenos de Vicente López valen mucho dinero, y Jorge Macri quiere vender esas siete manzanas. Vamos a terminar como en 2001, gritando “que se vayan todos”. Quienes no tenemos ataduras tenemos que actuar, juntar a la gente, y construir.

¿Cómo es la reconstrucción? ¿Tiene que haber una asamblea?

Se puede intentar la vía administrativa, llena de trabas. Me parece que la CGT perdió el respeto de sus afiliados. Hay que ejercer la conducción desde ahora. Muchos compañeros en Sindicatos se están juntando y armarán espacios. En la diversidad está la respuesta. Con ignorar a esta conducción alcanza. Y a futuro habrá que pensar en caminos más complejos.

Algunos analistas afines al gobierno comparaban estas fotos con la masacre de Ezeiza o el cajón de Herminio Iglesias. Es una farsa porque no hubo tiros ni muertos ni nada, solamente alguna escaramuza. ¿Qué puede pasar con la opinión de la gente que vió estas imágenes?

Las imágenes son malas, publicitariamente. Y ellos las miran desde el marketing. Pero se ha logrado decir basta, el pueblo decide. La gente está cansada, se agotó la paciencia. Gracias a Dios no hubo más violencia. Es muy fuerte la imagen de un secretario general corriendo de los trabajadores. Escondiéndose en un gremio. Eso es lo más doloroso para los peronistas. No me voy a meter a una pelea de marketing o de la mejor foto. Pero si la gente debe pensar hoy seriamente qué va a votar. Acá hay un voto traicionado, y de eso nadie habla. La gente depositó todas sus esperanzas de cambio en Macri, y los defraudó. Ese voto no cambia por un incidente menor en una concentración de 300 mil personas. Hay un 40 o 50% hoy de gente que representa a un voto fluctuante, que busca un proyecto para salir de esta locura, para reconstruir un país.

¿Se modificó la foto de las elecciones del 2015 y hay muchos votos huérfanos?

Exactamente. Hoy no tienen representación. Hubo un intento valido de los intendentes de empezar a sincerar liderazgos, con elecciones en las PASO. Es la única manera de resolver esto. Que la gente elija lo más representativo. Es lo más honesto que podemos hacer desde el peronismo. Las PASO es una herramienta válida y democrática para cuando hay proyectos distintos. Ahora apareció Duhalde, y no estamos de acuerdo en entregar la Patria por una situación personal de él. Aspiramos a que las listas sean encabezadas por Intendentes, funcionarios que trabajaron bien, y podamos construir una propuesta para los próximos 20 años, mirando hacia adelante y no hacia atrás.
 

Audio de la nota