Para ver correctamente lanoticiaweb, te recomendamos actualizar tu navegador?
6 de Marzo de 2017

Paritaria docente: las diferentes estrategias

Como cada inicio de año, la paritaria docente concentra la mayor atención en la opinión pública. Cuáles son las estrategias de los diferentes actores de esta puja.

Como cada inicio de año, la paritaria docente concentra la mayor atención en la opinión pública. Esto se debe a diversos factores: la importancia que tiene la educación para la sociedad (aunque este interes sea sólo declamativo), la cantidad de trabajadores involucrados (sólo en la provincia de Buenos Aires, hay alrededor de 300 mil docentes), lo que lleva a ser considerada como la primera paritaria “fuerte”, la que marca el techo (o el piso) del resto las negociaciones salariales. Este año, el gobierno nacional decidió, violando la ley de financiamiento educativo, no convocar a la paritaria nacional y así derivar en las provincias el total de las negociaciones.

Por su peso específico, la provincia de Buenos Aires es la madre de todas las batallas, y tal como se preveía el inicio de clases viene con complicaciones. Desde el lado de la administración provincial se esgrime el repetido recurso de la falta de presupuesto. Según el gobierno lo que ofrecen es lo que pueden pagar, “no hay más”, sostienen desde La Plata. El ofrecimiento inicial fue de 18% (en línea con inflación presupuestada) en 4 cuotas. Desde el lado de los trabajadores, en la larga lista de reclamos se anota primero la necesidad de recuperar el poder adquisitivo perdido el año pasado (se acordó un 34,5% y la inflación se ubicó por encima del 40) y tratar de no perder frente a una inflación que se espera casi 10 puntos más alta que la proyectada por el gobierno. Como se puede apreciar, la diferencia entre lo ofrecido y lo exigido es de alrededor de 20 puntos. Casi insalvable.

Hasta aquí, una descripción resumida de la situación. Ahora, ¿Cuales son las estrategias de cada uno frente al conflicto? El gobierno provincial ha intentado (y logrado con cierto éxito) individualizar en el secretario general de Suteba, Roberto Baradel, el reclamo del conjunto de los docentes. Es Vidal o Baradel, la gobernadora honesta y buena contra el sindicalista de aspecto rudo y kirchnerista. Casi como una reedición de su duelo con Aníbal Fernández. Con ese objetivo comenzó una campaña para desprestigiar al líder de Suteba, acusándolo, entre otras cosas, de no ser docente (falso, es abogado y posee el postítulo de formación pedagógica). Vale aclarar que este argumento fue utilizado también por algunas espadas del sciolismo en conflictos salariales de años anteriores.

Lo novedoso en esta oportunidad, fue la forma que tuvo el gobierno de Cambiemos de encarar este conflicto salarial: haciendo uso (y abuso) de su buen manejo en el campo de la comunicación pública, se inició una campaña en las redes sociales, principalmente en Twitter, en dónde “espontáneamente” miles de ciudadanos se ofrecían a ser voluntarios y reemplazar así a los docentes que se adhieran al paro. Sin embargo, lo que iba a ser un elemento de presión en la negociación terminó convirtiéndose en un boomerang debido a que las críticas a la movida “voluntaria” fueron tan letales como ciertas: introducir a personas ajenas al establecimiento escolar, que además reemplacen en su labor a profesionales que accedieron por concurso, era no sólo impracticable sino ilegal. Rápida de reflejos, la gobernadora aclaró que los voluntarios darían apoyo escolar centros comunales y clubes de barrio, pero no estarían frente a un curso.

¿Y los docentes? Los trabajadores de la educación arrastran desde hace tiempo un problema en el aspecto comunicacional, no logran que la sociedad respalde sus reivindicaciones. Hay casos específicos, como el de la Carpa Blanca, que rebaten esta teoría, pero son los menos. En general, frente a cada inicio de clases conflictivo, los docentes buscan expresar sus verdades, pero chocan frente a un slogan utilizado por los gobiernos cualquiera sea su partido: “no tomen de rehenes a los chicos”. Esta trampa semántica aún no ha podido ser desarticulada por los gremios. Por ello, deben reformular algunas formas de comunicación, expresar el reclamo de frente al gobierno pero no de espaldas a la sociedad. Evitar la confrontación dirigente-gobernador/a. Aclarar lo obvio: el reclamo es del conjunto de los docentes.

Para ir cerrando, una apreciación que no se puede pasar por alto: se presenta a Baradel como una bestia negra, un dirigente capaz de romper todo en lugar de negociar. Craso error, son las bases las que empujan, promueven y fogonean el paro. El líder de Suteba, hoy elegido como blanco preferido de los dardos del Cambiemos, es en realidad el único que podría ayudar a acercar las partes en conflicto.