El equipo de Hernández ganó 88-79 ante Jordania, aunque mostró evidentes errores defensivos. Scola fue otra vez la figura y el goleador del partido con 30 puntos. El jueves define el primer lugar del Grupo ante Serbia.
Scola, otra vez figura y goleador
El equipo de Sergio Hernández sufrió más de la cuenta para deshacerse del equipo que llegó a Turquía con peor ránking FIBA (38º). Argentina terminó ganando porque Jordania tuvo un gran error al elegir defender en zona.
Argentina se encontró sin una barrera férrea para llegar hasta el aro rival. La buena tarea de Pablo Prigioni desde la base y un ataque picante de Luis Scola, fueron los factores fundamentales para empezar a construir una victoria que fue de menos a más, con buenos movimientos de balón, aunque en defensa no dio sensaciones de seguridad.
Si bien el equipo rival mostró una clara debilidad en todos los sectores de la cancha, tuvo acceso libre cada vez que pretendió atacar. Las caras de "Oveja" Hernández eran una clara muestra de ellos, aunque quizás la relajación jugó una mala pasada en ese primer tiempo que dejó un cómodo parcial de 49-33.
En el tercer parcial Argentina entró a la cancha totalmente dormida. Jordania tuvo una corrida de 9-0 y se puso a tres de distancia. Pero ahí apareció la figura de Scola, para poner la cara y darle un poco de oxígeno a la Selección.
¿Qué hacía mal Argentina? No darle descanso al partido. En ataque seguía haciendo bien las cosas, pero no controló a los tiradores jordanos, que se mostraban con total libertad a la hora de mirar el arco de enfrente.
El cuarto final arrancó con el resultado abierto, más allá de que Argentina tenía todo para ganarlo, sus errores también hacían pensar en un final dramático. La confianza de Leonardo Gutiérrez con sus tiros de tres puntos, le daban un margen al equipo de Hernández, aunque los errores en defensa seguían desnudos ante cada ataca rival.
Cuando el partido empezaba a sufrirse, apareció la categoría de Scola (30 puntos y 12 rebotes) y el aporte de Delfino. Así, Argentina se volvió a despegar para decorar un agridulce 88-79.
Este jueves no habrá margen de error para enfrentar a Serbia. Los mismos errores de hoy podrían llevar a una dolorosa derrota, aunque este equipo sabe acoplarse a la magnitud del rival. La ilusión crece, pero no va de la mano del juego. A mejorar.
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