El contenido de una caja con facturas apareció esparcido en el techo y el patio de la escuela 6, incluso encontraron algunas en la calle. No desapareció ningún otro elemento de valor. Podría tratarse de un hecho delictivo o de algún descuido. Varios consejeros coincidieron en que fue algo “raro”.
Desde el cambio de gestión, en el Consejo Escolar de Vicente López debieron sortear situaciones inéditas. La última tuvo lugar el lunes (se presume que a la tarde o a la noche), cuando en apariencia sustrajeron cajas con facturas de Tesorería y la documentación quedó esparcida en el techo y patio de la escuela 6; incluso encontraron algunas en la calle.
El Consejo comparte edificio con el establecimiento de Maipú 529, y es de escasas dimensiones. En el lugar no hay cámaras de seguridad, una medida resistida por parte de la comunidad educativa.
Llamó la atención que los supuestos vándalos no hayan robado ningún elemento de valor, como las computadoras. Presumen que ingresaron desde la terraza hacia una ventana, ya que no encontraron ninguna puerta forzada.
Desde la designación de las nuevas autoridades, el radical Matías Trezeguet quedó a cargo de Tesorería, área que debe lidiar con atrasos notables en los pagos a proveedores. En un impasse de sus vacaciones, en diálogo con LaNoticiaWeb minimizó el suceso y lo atribuyó a un hecho delictivo común. En cambio, Julieta Paris, del FAP, deslizó que “parece un boicot a la gestión”.
La flamante titular del Consejo, Silvia Romero, quien tomó una licencia hasta fin de mes, admitió que el episodio le pareció “raro”; también confirmó que radicaron la denuncia correspondiente.
No obstante, según fuentes consultadas, no hay que descartar alguna negligencia interna.
